Hoy voy a compartir con ustedes algunas experiencias recientes.
En mis primeros 12 meses como misionera, aprendí:
A qué huele la marijuana. Nunca antes me había tocado estar cerca de donde se fumaba.
Que digo cosas que confunden.
Que es fácil leer la Biblia sólo para enseñar dejando a un lado mis propias necesidades espirituales.
Que entre menos cosas tengas, más fácil es mudarte. ¡Créeme, si piensas mudarte pronto, empieza a desechar todo lo innecesario desde ahorita!
El poder de la oración de mis hermanos (en apoyo). ¡Mi corazón rebosa cuando un creyente me dice que está orando por mí!
Cómo se siente cuando la persona que te está criticando no tiene idea de qué es realmente tu situación.
Que aún no sé cómo reaccionar cuando cito un versículo para comprobar una verdad y me contestan, “Sí, pero…” ¿Cómo vas a contradecir la Biblia?
A abrirme a oportunidades de hablar con desconocidos aunque no tenga ganas. Francamente, yo no quería platicar con nadie en la sala de espera del especialista, ¡pero la mujer que se presentó y comenzó a conversar conmigo ha asistido varias veces a la reunión!
A qué sabe la amargura. El Señor obra de maneras misteriosas pero Él nunca deja de ser bueno.
Qué es estar en una situación en donde no sé nada.
A depender de otros. La independencia puede ser buena, pero Dios nos creó para amar a los hermanos y ser amados. ¡En un ambiente cálido de familia, florecemos!
Que ir a visitar no es tan complicado. ¡Sólo es saludar, preguntar cómo están y hablarles de Cristo!
Juan el apóstol, se encontró sólo en la isla de Patmos.
Patmos representaba mucho para él. Era el castigo que las autoridades le habían dado por predicar el evangelio. Era soledad y abandono. Era montañas rocosa y colinas secas.
Quizás con otros prisioneros políticos o religiosos, Juan se encontraba sobre una isla que nunca podría escapar. No sabemos si Juan buscó la compañía de otros allí o si prefería estar solo. Quizás no tenía más opción que estar solo. De hecho, sabemos muy poco de la vida de Juan sobre esa terrible isla porque él no nos habla de aquello.
En circunstancias difíciles, en tiempos de tribulación, en sufrimiento y persecución, Juan escribió el libro de Apocalipsis. No se rindió al llegar a la isla. No se deprimió al encontrarse sin apoyo emocional o espiritual. No cedió ante la mano de hierro del gobierno que lo estaba sofocando en esa isla.
Juan buscó la faz de Dios.
Pasó tiempo con el Señor, se metió de lleno en Su presencia. Habló con el Señor, escuchó al Señor, adoró al Señor. Y vio lo que Dios quería que él hiciera. Vio visiones y las escribió.
Escribió un libro de profecía profunda, un libro fascinante que muestra destellos y sombras del futuro.
Si Juan hubiera cedido a la decepción que de seguro le asediaba, si hubiera permitido que la tristeza lo envolviera, no hubiera podido hacer el trabajo que Dios le tenía. Seguramente triste, seguramente decepcionado, seguramente sintiéndose sólo, Juan se acercó a Dios.
Y fue cuando Dios le mostró la gran obra que tenía para él.
¿Cuál es tu Patmos?
¿Qué te hace sentir sola? ¿Qué has vivido que te decepcionó? ¿Qué te envuelve en tristeza? Tu Patmos quizás no sea una isla rocosa, pero quizás tienes un problema que te deja paralizado de temor o frustración. Yo también, tengo mi Patmos. Juan, en su Patmos, permitió que Dios obrara y el resultado fue un maravilloso libro inspirado.
¿Recuerdas tu maestra de la escuela dominical? ¿Tuviste varios? ¿Tuviste uno preferido? ¿Qué hace la diferencia entre un maestro excelente y uno mediocre? ¿En qué consiste?
Yo propongo que existen 5 características que tiene cada buen maestro de la escuela dominical.
1. Amor.
Si la maestra enseña porque es su deber y nada más, los niños lo saben. Pero si ella les da clases bíblicas porque los ama, también lo sienten. El amor de la maestra les da más confianza a los niños, les motiva a asistir y a complacerla con buen comportamiento. Además, aprenden mejor cuando tienen seguridad emocional.
2. Disciplina.
Un salón en donde los niños no hacen caso al maestro es un salón en donde no se aprende. El buen maestro sabe motivar a los niños a obedecer y les enseña que la desobediencia tiene consecuencias negativas. También, el buen maestro siempre recuerda que el propósito final de tener un salón disciplinado no es para que los alumnos parezcan soldaditos. El propósito final es que aprendan la importancia de obedecer al evangelio de Dios. (Con la ventaja adicional de que en un salón ordenado, podrán aprender mejor.)
3. Gracia.
Los alumnos a penas están aprendiendo. Cometerán errores. Quizá vean los premios y de la emoción se les olvide que no pueden gritar. Quizás le falten el respeto a la maestra porque se les permite responder así a sus padres en la casa. O quizás no descansaron bien la noche anterior o no desayunaron y les está afectando en su actitud. La buena maestra muestra gracia a cada alumno. Le enseña lo que hizo mal, pero le muestra gracia. Así, el alumno aprenderá también la gracia de Dios.
4. Interés.
El maestro puede tener talento, puede estudiar la Biblia de manera profunda, puede ser creativo, puede ser lo que sea… pero si no puede ni recordar los nombres de los niños, no es buen maestro. Parte de ser buen maestro es tener interés en la vida de cada niño. ¿Marianita quiere contar que vio un sapo en el patio de su abuelita? ¿Alex quiere describir en abundancia de detalle cómo ayudó a su papá a pintar la casa? El buen maestro los escucha con interés, haciendo preguntas y mostrando que ellos son importantes. (Claro, esto no se hace en la clase, ¡hay que pasar tiempo con ellos antes y después!)
5. Curiosidad.
Pregúntale a cualquier profesor(a); una buena maestra nunca deja de aprender. Busca en internet ideas sobre cómo motivar a los niños. Pregunta entre los maestros con más experiencia sobre qué hacer con esa niña berrinchuda. Lee material didáctico para poder hacer mejor su trabajo. Y su curiosidad lleva a la creatividad. Entre más ideas consiga (sea de comentarios bíblicos, de otros maestros o del internet), más formas tendrá de combinar todo lo que ha aprendido de maneras distintas. Así, sus clases serán más interesantes y más provechosas para los alumnos.
Esas son las 5 características que yo creo son esenciales para un buen maestro de la escuela dominical. ¿Qué piensas tú? ¿Me faltó alguna característica? ¿Por qué sobresalía tu maestro o maestra preferida?
(Se que estoy publicando esto un día después, pero la verdad ayer me la pasé empacando y quedé bastante cansada, ya cuando me di cuenta de que no había publicado nada, me estaba quedando dormida!)
Pues, en primer lugar, ¡gracias a todos por dejar en los comentarios los versículos que les han impactado en su vida cristiana! Disfruté mucho todos estos versículos y me tocaron el corazón en diferentes maneras. Espero que también estos versículos animen a todos los que leen esta entrada. A continuación, encontrarás el nombre de cada persona que compartió un versículo y luego la cita.
Vanessa Loaiza
”Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males,Volverás a darme vida,Y de nuevo me levantarás…” Salmos 71:20
Carlos Pinto
“Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” Mateo 14:27
Larissa Goertzen
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romans 8:37-39
Teressa Russo Archila
“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” Mateo 11:12
Yenifer Sánchez
“Porque para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia.” Filipenses 1: 21
Nubia Gomez de Díaz
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16
Ricky Sawatzky
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” Juan 3:17
Manuel Díaz
“¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque sonido de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.” Jeremías 4:19
Justin Parks
“Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece.” Psalm 57:2
Isaac Martínez R.
“Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.” 1 Samuel 12:24
Esther Alejandra Uribe V.
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” Isaías 5:8,9
Desde hace unos días estoy coleccionando los versículos preferidos de misioneros. Pensé que el leer estos versículos nos inspiraría en nuestra vida cristiana y en nuestro testimonio ante los inconversos. ¡Aquí están!
1 Pedro 4:2 “…para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.”
2 Corintios 4:1,7 “Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. …Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros…”
Salmo 18:30,31
“En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.
Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?”
Colosenses 1:28,29 “…a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; …para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.”
Hebreos 7:25 “…por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”
Gálatas 4:19 “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros…”
Isaías 6:9 “Anda, y di a este pueblo…”
Salmo 4:8 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Juan 12:26 “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”
1 Tesalonicenses 5:24 “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”
Éxodo 33:13-15 “Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.”
1 Pedro 2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”
Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Isaías 42:3 “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.”
Mateo 19:26 “Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.”
Salmo 37:3-5, 23
“Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
…Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.”
Romanos 8:6 “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”
Salmo 46:10 “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;”
Isaías 40:12-14, 18, 21, 25-31
“¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados? ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole? ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia? […]
¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis? […]
¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? […]
¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio. ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra?
No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”