¡No es justo! (Cuando Dios no contesta mi oración como yo quería)

En la revista Esencia, publicaron un artículo mío sobre la oración.

Son pocos los que no conocen la historia de las plagas de Egipto que Dios usó para sacar a los Israelitas de su esclavitud. Pero si Dios hubiera hecho las cosas según quería Moisés, esa historia no existiría.  [Leer más…]

Dios, dame…

Estos pensamientos se publicaron en la revista Esencia. ¡Espero los disfruten!

Los Israelitas tenían un Rey, pero durante toda la época de los jueces se rehusaron a reconocerlo.

¿Será que le pedimos a Dios cosas que ya tenemos? 

La nación de Israel hizo esto con algo muy importante: el rey. El libro de los Jueces menciona con frecuencia que en aquellos días días no había rey en Israel (Jueces 17:6; 18:1; 19:1; 21:25) y me pregunto si esto refleja la perspectiva errónea de los Israelitas más que la realidad. [Leer más…]

Lo que Dios promete darnos

Hace unas semanas, publicaron unos pensamientos míos en Esencia. ¡Espero te sean de bendición!

Si Dios se te apareciera y te dijera: «Pídeme lo que quieras», ¿qué pedirías? Esto realmente le sucedió al hijo del Rey David. [Leer más…]

Reseña: Alguien te espera

¡Hay un nuevo libro para chicas adolescentes llamado Alguien te espera! Fue escrito por Keila Ochoa Harris y publicado por la editorial e625 y está lleno de verdades claves no solo para la adolescencia sino para toda la vida. Es un libro fácil de leer que nos deja lecciones importantes sin aburrirnos.

La revista Esencia, una página web para chicas adolescentes, me pidió que escribiera una reseña sobre este libro y la puedes encontrar dando clic aquí.

Días así

 Hay días así. 
 ¿Qué se puede hacer? 
 
 No suena el alarma,
 ni hay agua caliente.
 No prenden las luces,
 se fue la corriente.

 Se amarga el café,
 me duele la espalda.
 Se quema el pan, 
 se mancha mi falda. 
 
 No encuentro mi Biblia,
 ¿por dónde empezar? 
 Ni tiempo me da
 si quiera de orar. 
 
 Hay días así. 
 ¿Qué se puede hacer? 
 
 ¡Al menos aún vivo!
 Me tomo un segundo, 
 doy gracias por eso. 
 Respiro profundo.

 ¿Y las bendiciones?
 Me pongo a contar.
 Muy pronto el gozo
 empieza a brotar.
 
 Solo un día malo,
 un día nada más,
 podré superarlo,
 Dios me hace capaz. 
 
 Hay días así. 
 Esto puedo saber:
 
 Dios sigue en control
 y en este día
 sus misericordias
 dará todavía.