escribir los pensamientos

Cuando escribo, pienso. 

Cuando pienso, escribo. 

Si no escribo, 

Los pensamientos, como mariposas,

Se van, su belleza, mía durante unos momentos solamente. 

Si escribo, 

los pensamientos quedan atrapados

por mi letra entre las hojas de papel y son míos para siempre. 

Pero si escribo,

puedo examinar esos pensamientos.

puedo ver que muchos no tienen sustancia y su belleza desvanece. 

Pero si escribo, 

al examinar esos pensamientos,

encuentro, una que otra vez, una joya que, con el tiempo, solo se volverá más brillante.

Una cumbre más

Escalé.

Con un peso imposible,

monté esas cumbres.

Llevé hasta las cimas,

sudando, sangrando,

mi cuerpo fatigado. 

Lo logré, 

tortura inolvidable.

Ahora, me enfrento 

con una cumbre nueva.

No hay mas opciones

hay una cuesta nueva.

¡Otra más!

Respiro muy profundo.

Levanto las manos:

asirme de las rocas

con manos sangrientas

y comenzar de nuevo

a escalar.

su alma, mi amor

Me enamoré de ella. 
Sus ojos, con forma de almendra, llenos de alegría.
Sus labios, que jugaban y reían. 
Su cabello, brillante en el sol y suave entre mis dedos. 
Su vo, música, ya firme, ya tímida. 
Pero, ah, ¡su alma!
Me enamoré de ella.
Su alma que abría el corazón compasivo,
al de corazón quebrantado,
que sentía dolor y simpatía
con aquel que contaba su sufrimiento, 
que compartía algo chistoso
al que más necesitaba reír,
que compartía sabiduría
al que más lo necesitaba oír.
¡Ah, su alma! 
que me daba aliento,
que era mi sol, mi luna,
que era mi razón de vivir.
Me enamoré de ella. 
Sus ojos, rodeados de arrugas, llenos de alegría. 
Sus labios que juegan y ríen. 
Su cabello blanco y plateado y suave entre mis dedos. 
Su voz, música, ya firme, ya tímida.
Y ah, ¡su alma!
Sigo enamorado de ella.

lo que hizo Dios

Abandono total,

espalda de Dios.

Cordero inocente,

obra de Dios.

La copa de ira,

juicio de Dios.

Pecado pagado,

gracia de Dios.

La muerte cautiva,

poder de Dios.

Un Mesías muerto,

plan de Dios.

Tres días eternos,

pausa de Dios.

Un Salvador vivo,

satisfacción de Dios.

Mi alma salvada.

¡Triunfo de Dios!