7 artistas en la Biblia

Imagen de Sergio Capuzzimati en Unsplash

El arte es algo que se ve con un poco de desprecio.

Y esto, no solo en el mundo en general, pero especialmente entre los creyentes. Quizás, admiramos ciertas obras antiguas de arte, pero basta con mencionar un deseo por dedicarle tiempo y esfuerzo al arte para entender que no suscita entusiasmo en el presente. En mi opinión, este triste hecho nos ha llevado a perder el aprecio por la Belleza. 

Y hemos perdido el aprecio por las artes en la Biblia. 

Dios mismo es un artista y no solo ha inspirado las obras de artistas durante toda la historia de la humanidad, ¡sino que también llenó la Biblia de las artes literarias! El propósito de esta lista de artistas de la Biblia es mostrar que Dios ha inspirado y bendecido las artes.

Las artes glorifican a Dios. 

Claro, siempre y cuando busquen reflejar su Belleza original. Así como se puede usar la ingeniería o la contabilidad para honrar a Dios, también se puede usar la escultura y la poesía. Estos artistas de la Biblia usaron su talento para honrar a Dios. Algunos se dedicaron a tiempo completo a su arte, otros lo hacían en su tiempo libre. Pero todos usaron su capacidad, su talento, su arte para adorar a Dios de manera única.

1. Bezaleel

carpintero, orfebre, escultor.

En Éxodo 36 y 37 hace los muebles del tabernáculo, algunos de madera, otros de oro, algunos de madera cubiertos de oro y también los utensilios de oro.

2. Aholiab

artesano, bordador.

Éxodo 38 nos dice a lo que se dedicaba y podemos concluir que hizo o dirigió la obra de las cortinas, las cubiertas, en fin, todas las telas en el tabernáculo.

3. María (hija de Amram y Jocabed)

compositora, cantante, música.

Éxodo 15 nos refiere cómo Moisés y María guían al pueblo en un canto de alabanza después de cruzar el Mar Rojo.

4. Moisés

poeta, compositor, cantante.

Además de la alabanza en Éxodo 15, Moisés también escribió el Salmo 90.

5. David

poeta, compositor, músico.

Quizás el artista mejor conocido de la Biblia, David tocaba el arpa y escribió muchos Salmos. Sus poemas han sido usados por Dios durante miles de años.

6. Salomón

poeta, arquitecto.

Libros enteros de la Palabra de Dios se atribuyen mayormente a este autor: Proverbios, Cantar de los Cantares y posiblemente Eclesiastés. Además, diseñó el hermoso templo de Jerusalén que fue construido para la adoración de Dios.

7. María (madre de Jesucristo)

compositora, cantante.

En Lucas 1, se encuentra quizás el canto más conocido de la Biblia compuesto y cantado por esta joven mujer. 

¡Cuánta inspiración podemos encontrar en las vidas de los artistas de la Biblia! Queda claro que estos hombres y mujeres dedicaron tiempo y esfuerzo para capacitarse y desarrollar al máximo las habilidades naturales que Dios les había dado.

Y usaron toda esa capacidad para la gloria de Dios. 

Ya sea que te consideres artista, o que te interese aprender más sobre el arte, espero que esta lista de artistas en la Biblia te haya mostrado el valor del arte en los ojos de Dios. También, espero que tengas curiosidad de buscar más artistas en la Biblia (porque abundan, aunque no todos tienen nombre).

Ahora dime, ¿habías pensado antes en los artistas de la Biblia? ¿Sabías que Dios les había asignado trabajos? ¿Esta lista cambió tu forma de ver el arte?

¿Cuál es la base de la presencia de Dios entre Su pueblo?

Sabemos que Dios vez tras vez ha hecho todo lo posible por habitar con los seres humanos. Pero, un Ser supremo, de justicia perfecta, de bondad perfecta, de santidad perfecta está tan elevado en comparación con estas pequeñas criaturas tan llenas de pecado, de imperfección y de rebelión… ¿cómo podremos habitar juntos? 

Esa es la historia de la Biblia. Todo se trata de precisamente ese problema y la solución: Cristo. El Antiguo Testamento está lleno de ilustraciones, sombras, figuras de Cristo. 

Una de las ilustraciones de Cristo más preciosas para mí es el tabernáculo. Y en el corazón del tabernáculo estaba el propiciatorio. Dios prometió estar ahí. El propiciatorio sería su habitación en la tierra.

“Allí me encontraré contigo, y desde encima del propiciatorio, de en medio de los querubines que están sobre el arca del testimonio, hablaré contigo de todo lo que te mande para los hijos de Israel.” 

Éxodo 25:22

¿Pero qué era el propiciatorio? ¿Porqué estaría la presencia de Dios ahí y no sobre algún otro mueble del tabernáculo? ¿Porqué no sobre el altar de bronce donde se hacían los sacrificios o sobre el altar de incienso en donde adoraban?

¿Qué tenía de especial el propiciatorio? 

El propiciatorio era un mueble hecho totalmente de oro que funcionaba como la tapadera del arca del pacto (o el arca del testimonio, como se le llama en la RVR 2015). Tenía dos esculturas de querubines, uno a cada extremo, que miraban hacia el centro del propiciatorio y extendían sus alas sobre él. Y una vez al año, entraba el sumo sacerdote de Israel al Lugar Santísimo y salpicaba sangre hacia y en el propiciatorio. En ese día el Señor perdonaba los pecados de Israel, les era propicio, es decir, les mostraba misericordia.

Es impactante que el lugar de la presencia de Dios era el lugar de la misericordia.

Solo gracias a la misericordia era posible que Dios habitara entre ellos. 

Hoy Dios también quiere habitar enter nosotros. ¿Y cuál es la base de la presencia de Dios entre Su pueblo?

Sigue siendo Su misericordia.

Cristo mismo fue la propiciación para poder acercarnos a Dios.

“…Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre…” 

Romanos 3:24, 25

Así, la distancia causada por el pecado desapareció gracias a la propiciación que hizo Cristo, gracias a la misericordia que nos mostró Dios.

“Cristo también padeció una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios;” 

1 Pedro 3:18

“…no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia…” 

Tito 3:5

Hoy, Dios habita con cada creyente. Ya no esperamos que un sumo sacerdote entre ante el propiciatorio una vez al año. Hoy tenemos libre entrada, gracias a nuestro Gran Sumo Sacerdote quien abrió el velo para permitirnos libre acceso a Dios. 

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, …acerquémonos…” 

Hebreos 10:19-22

Y cuando entramos ¿qué encontramos? 

Aún hoy, vemos un propiciatorio, un lugar de misericordia y, así como en el tabernáculo del Antiguo Testamento, lo vemos cubierto de sangre. Pero, no de animales, sino sangre de nuestro Señor Jesucristo, quien obtuvo misericordia para cada creyente. 

La presencia de Dios aquí siempre ha sido, hoy es y siempre será solamente gracias a Su gran misericordia.