una meditación sobre andar en el desierto

¿Has pasado últimamente por un desierto? 

Un desierto emocional, en el que te sentías totalmente vacía, que ya no podías dar más, ni esforzarte más, ni querer más. 

Un desierto espiritual, en el que leías tu Biblia y no recibías nada, orabas y tu alma seguía sedienta. 

Quizás tu desierto fue otro. Uno que yo no conozco. 

Lo que sí te puedo asegurar es que Dios está en el desierto contigo. 

Oh Dios … tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, Selah… Salmo 68:7

Dios guió a su pueblo al desierto. Los guió a donde sentirían hambre y sed y calor y cansancio. Pero, allí en el desierto, el anduvo con ellos.

¡Dios estaba allí! 

Y por eso este versículo me ha dado consuelo. 

Sí, a veces me encuentro en un desierto. Pero, tengo la seguridad de que aún allí, Dios está conmigo. 

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Imagen de Parsing Eye en Unsplash

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