5 personas que han impactado mi fe (parte 2)

ben-duchac-66002.jpg
Imagen de Ben Duchac en Unsplash

Después de considerar las 5 personas desconocidas que más han impactado mi fe, me parece natural hacer una lista de las 5 personas que conozco personalmente que han impactado mi fe. ¿No?

Obviamente, los primeros son mis papás.

Mi papá: su voz es la primera que recuerdo que me haya leído la Biblia, él era el que oraba por mi salvación junto a mi cama en las noches, escuché su enseñanza en casa, escuela y asamblea durante toda mi niñez, y hasta la fecha me es casi imposible explicar un pasaje de la Biblia sin agregar, “Mi papá dice…”

Mi mamá: si mi papá fue la voz de la enseñanza, mi mamá fue el ejemplo vivo; ella me enseñó a cantar al Señor, me mostró lo que es ser hospitalaria y pasó horas platicando conmigo sobre la vida cristiana. No sólo eso, sino también me enseñó a pedir disculpas cuando cometía errores, por medio de su ejemplo ¡y también obligándome a hacerlo cuando yo me metía en problemas! Lecciones esenciales.

Eleonor: si alguien me habla de una dama cristiana, pienso en ella; me ha dado un ejemplo a seguir y ha llenado mis oídos de sabios consejos todas las miles de veces que le he preguntado sobre la vida de la mujer cristiana; quisiera parecerme más a ella.

Ricky: él llegó mucho después a mi vida, pero él me ha ayudado a ser más constante en mi lectura y oración diaria, me ha enseñado sobre la fe, me ha hecho preguntas difíciles para que yo investigue en la Biblia y me ha mostrado cómo tratar a otros con gracia.

Rachel: tengo años sin verla, de hecho sólo estuvimos en contacto durante un año, pero su manera de hablar del Señor cambió mi relación con Él totalmente; cuando ella leía su Biblia, ¡el Señor le hablaba como si fueran amigos! Desde entonces, espero más de mi relación con el Señor, más intimidad, más confianza, más claridad – y Él me lo ha dado.

Dios usa a cada persona en nuestras vidas para enseñarnos y moldearnos, ¡cuánto nos ha de amar, cuánta dedicación de poner en nuestras vidas a las personas que más nos pueden enseñar sobre Él!

Y el reto es recordar que así como hay ciertas personas que han impactado nuestro andar con Cristo, también uno mismo es aquella persona para alguien, quizás más joven, que viene siguiendo.

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 1 Timoteo 4:12

13 mitos sobre los misioneros

Los misioneros a tiempo completo siempre han estado rodeados de mitos.

Esto me parece dañino por varias razones. Gracias a estos mitos muchos jóvenes creen que nunca podrían ser misioneros, otros salen a la obra misionera totalmente ciegos a lo que tienen por delante. Y finalmente, porque estos mitos son obstáculos para que los misioneros sean conocidos en toda su vulnerabilidad y reciban el apoyo espiritual, mental y emocional que necesitan.

Entonces, me puse en contacto con algunos misioneros, familiares de misioneros y amigos de misioneros para preguntarles sobre los mitos más comunes y hoy les comparto sus respuestas.

ian-keefe-274763
Imagen de Ian Keefe en Unsplash

1. Antes de ser misionera, escuchaba muchas historias de cuando personas se salvaban y se formaban asambleas. Para nosotros, realmente es un alma aquí, y otra allá, entre muchas decepciones y mucho trabajo arduo. 

2. Algunos creen que los misioneros no pueden regresar a su lugar de origen o ser llamados a una obra diferente. Como que se les olvida que Dios los llamó a salir y puede llamarlos a regresar.

3. Un gran mito de la obra misionera es que cada día es una experiencia gloriosa, que las almas acuden en masa para oír el evangelio y se salvan docenas de personas a la vez.

4. Las personas creen que no hacen trabajo físico, pura Biblia y predicar, nada de construir y arreglar…

5. Hay mucha presión sobre los misioneros para tener la familia perfecta y no ofender a los que los rodean. 

6. Hablando de lo económico, que siempre tienen bastante.

7. El mismo misionero cuando llega a la obra puede pensar que desde ese momento en adelante nunca tendrá un punto bajo, sino que será pura montaña espiritual, mental y emocionalmente. Que estas cosas no lo pueden tocar por su alto llamado. Puede ser un mito que el mismo misionero se está contando o puede ser lo que otros en su lugar de origen piensan de él o ella. 

8. Que realmente no trabajan, se les da dinero por estar sentados todo el día y a veces predicar por las noches.

9. Sus hijos deben comportarse mejor que los hijos de cualquier otro creyente. La verdad es que los hijos de los misioneros nacen pecadores también. 

10. La obra misionera sólo se trata de predicar, que no incluye cosas como trabajar físicamente, ser consejero de alguien, etc.

11. A veces la gente de su lugar de origen dice que la vida misionera es muy glamorosa y sólo regresan para recolectar ofrendas.

12. Que en la obra misionera no hay complicaciones porque estás haciendo la obra de Dios.

13. Los misioneros son básicamente indestructibles, no necesitan apoyo moral ni consejería, que nunca se sienten solos ni tristes y que pueden sobrevivir sin ese apoyo en la obra misionera por tiempo indefinido. 

Estas fueron las respuestas que me dieron. ¿Hubo algo que te sorprendió? ¿O sabes tú de algún mito común? ¿Por qué crees que se piensa esto de los misioneros? ¿Qué podemos hacer para que no se sigan propagando?

¿para qué es el conocimiento?

aaron-burden-36113
Imagen de Aaron Burden en Unsplash

La primera parte de 1 Tesalonicenses 5 habla acerca de la vida cristiana y el contraste que debe tener con la vida del incrédulo. ¿Cómo debemos vivir? ¿Cuál debe ser nuestra motivación?

Los capítulos previos nos enseñan de la venida del Señor, de los deberes de los cristianos y del ejemplo de la vida de Pablo.

1 Tesalonicenses está repleto de cosas que los creyentes debemos aprender.

¿Por qué debemos saber todo esto?

No es para argumentar. No, para discutir. Ni para analizar nuestras vidas en contraste con las de otros.

1 Tesalonicenses 5:11 concluye:

Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.

El apóstol nos dice por qué es importante conocer todo lo que él acaba de escribir.

El conocimiento no es más que el servicio.

El conocimiento no es menos que el servicio.

El conocimiento es para el servicio.

Cuando superarlo no es posible (hay que perdonar)

ian-espinosa-223462.jpg
Imagen de Ian Espinosa en Unsplash

En el 2013, viajé a los Estados Unidos. Allí escuché un mensaje que mi llevó a escribir algo que hoy quiero compartir.

Se requieren de dos para reconciliarse, pero sólo uno para perdonar.

En la asamblea que visité, el que ministró predicó sobre el perdón. Se notaba que el mensaje venía del corazón y por lo tanto también tocó el mío.

Habló de cómo el perdón va en contra del orgullo y cómo él había batallado con la amargura y el odio cuando algunos le habían hecho mal.

Pero, yo conozco a ese hermano desde hace años, de hecho toda la vida.

Es uno de los hombres que más muestra gracia y gentileza.

¿Él había odiado a alguien? ¿Él había sentido amargura?

No pude más que preguntarme, ¿cuánto más había pecado yo al no perdonar a alguien?

Porque yo no soy de los que más muestran gracia y gentileza.

El mensaje me convenció de mí pecado.

A mí me han herido. A mi familia los han herido.

He intentado olvidarlo. He seguido adelante.

¿Es suficiente?

El mensaje de ese miércoles me convenció que no.

No es suficiente simplemente dejar de pensar en ello. No es suficiente sólo seguir adelante.

Hay que enfrentar lo que hizo la persona.

Y hay que perdonar.

Es seguir el mandato de Dios.

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32

12 cosas que estoy aprendiendo en el 2ndo año en la obra misionera

Ya cumplí dos años de casada, dos años en Irapuato y dos años como misionera. (Sí, ¡todo sucedió muy rápido y casi al mismo tiempo!) Quiero compartir lo que el Señor me ha estado enseñando en este último año.

  1. A orar a diario sin falta. Es tan fácil posponer el tiempo devocional cuando por un lado estoy exhausta físicamente y por otro lado tengo los días llenos de actividades “espirituales.”
  2. La importancia de buenas amistades. Es esencial tener amistades fuertes cuando tu trabajo es invertir en otros.

  3. Que mi hogar es todo un campo misionero. Como ama de casa, puedo y debo mostrar hospitalidad a creyentes e incrédulos y vivir el Evangelio ante ellos.

    andrik-langfield-petrides-289331
    Imagen de ANDRIK ↟ LANGFIELD ↟ PETRIDES en Unsplash
  4. A poner un alarma cuando estoy hirviendo frijoles para los hermanos que vamos a hospedar, porque ¡siempre se me olvida echarles más agua y se me queman!
  5. La importancia de descansar. La obra misionera nunca se detiene. Siempre hay alguien que te necesita. Pero, yo también soy humana y no puedo trabajar sin parar. Hay que tomar tiempo, ya sea un ratito a diario o un día a la semana, para pasar tiempo con el Señor, con la familia y hacer cosas que restauran el espíritu.
  6. Y siguiendo ese tema, que en la obra del Señor, ¡la risa es tan necesaria como la oración!

  7. La importancia de mi familia. Como esposa, mi primera responsabilidad es a mi esposo. Cuidar la casa y atenderlo a él es mi primera responsabilidad ante Dios. El blog, los estudios personales, la repartición de folletos vienen después. Él es mi primer campo de servicio.

    desiree-fawn-68030
    Imagen de Désirée Fawn en Unsplash
  8. Que sólo respondo a Ricky, a mis ancianos y a Dios por lo que hago. Por más opiniones que compartan los demás, no voy a rendirles cuentas a ellos. Es importante recordar esto al tomar decisiones en la casa y la obra misionera.
  9. Los placeres sencillos de ver crecer la creación de Dios. He tenido la oportunidad de observar el milagro de una semilla que se convierte en una plantita, que con el tiempo produce fruto. ¡Qué increíble, cuán maravillosa, la creación de Dios!

  10. Que los creyentes muestran mucha gracia para conmigo y los errores que cometo. Esto me lleva también a querer mostrar gracia cuando otro hermano o hermana hace algo incorrecto. Todos nos equivocamos y es maravilloso experimentar la gracia de Dios a través de los hermanos.

  11. Lo absurdo de ponerse un horario estricto. La vida no es predecible y tener un horario con actividades diferentes a cada hora sólo lleva a la frustración. Es bueno, de hecho, imprescindible, tener metas para lograr cada día. Pero, hay que ser flexibles con los deberes del día porque Dios también obra en los momentos espontáneos.

  12. Que a veces lo mejor que uno puede hacer es tomarse un té e irse a dormir. ¡En la mañana todo se ve diferente!

    mira-kemppainen-209536.jpg
    Imagen de Mira Kemppainen en Unsplash