Reseña: El poder de la esposa que ora

La oración cambia las cosas. Este libro se basa sobre esa verdad para ofrecerles ideas a mujeres casadas cristianas sobre cómo pueden orar por su esposo y así transformar su matrimonio. Nos recuerda que la oración es poderosa y que no hay cosa demasiado pequeña para llevar a Dios en oración. 

Cada capítulo habla sobre un aspecto de la vida del marido con anécdotas y ejemplos prácticos, por lo tanto, puede ser muy útil para una esposa que quiere orar por su esposo pero no está segura de cómo comenzar o que quisiera ver un cambio en algún aspecto de su matrimonio. Sin embargo, el capítulo sobre la sexualidad me pareció incompleto. En ningún momento menciona situaciones de abuso emocional (o cualquier otro tipo) y los efectos que esto puede tener en la vida íntima de la pareja. Parece que en este capítulo la autora solo está pensando en matrimonios en donde ambos son creyentes y buscan la voluntad de Dios, me parece que sería bueno aclarar que para lectoras que tienen esposo abusivos, sus anécdotas y tips prácticos probablemente no sean relevantes ni de mucha ayuda.
Es un libro que puede guiar a la esposa creyente a ser más activa y más perseverante en sus oraciones. Recomendaría este libro a cualquiera que desea servir mejor a su marido en oración o mejorar algún aspecto de su matrimonio. Pero, si en el matrimonio hay graves problemas, no será suficiente y, tristemente, la autora nunca aclara eso. 

Reseña: La alimentación intuitiva

La alimentación intuitiva propone un concepto revolucionario: podemos confiar en el instinto de nuestros cuerpos para alimentarnos adecuadamente. Presenta los diez principios básicos de la alimentación intuitiva y confronta muchas presuposiciones que tenemos sobre la comida y nuestros cuerpos. Quizás la primera objeción al escuchar sobre la alimentación intuitiva es: “Si me permito comer lo que quiero, me voy a atascar de alimentos no saludables”. El libro no solo explica por qué sería tan bueno que hiciéramos caso a lo que nos pide nuestro cuerpo, sino también cómo empezar esta relación de confianza después de años de miedo y restricción. Y enfatiza que la nutrición es importante, solo que nuestra perspectiva de la nutrición está equivocada.

Este libro puede cambiar no solo tu relación con la comida sino también tu relación con tu cuerpo. Pero, este proceso no es para quien medio le interesa el tema. Es un libro con mucha información y puede abrumar al lector que solo tiene un poco de curiosidad sobre el tema.

El libro me llegó justo en el momento cuando necesitaba esta información para estar más consciente de mi cuerpo. Me abrió los ojos a mis temores sobre la comida y el peso, también me recordó que Dios diseñó el cuerpo humano con mucha sabiduría y nos conviene trabajar en conjunto con el cuerpo, no en su contra. Si el peso ha sido un problema para ti, si las dietas no te han funcionado, este libro te dará libertad y, creo yo, sabiduría.

aquí vive un niño

Botitas tiradas
frente a la puerta,
un vaso de leche
con su tapadera,
y ese peluche,
en las escaleras,
desastre que grita:
Aquí vive un niño.

Hay muchos “te amo”
hay risa y besitos,
y justo al momento
que menos conviene
te abraza la pierna:
“¡Mamá, yo ayudo!” 
El ruido indica: 
aquí vive un niño. 

La casa era limpia,
la sala, tranquila.
Y antes, de noche,
se descansaba.
Mas con el desastre,
vino algo glorioso,
feliz esperanza:
aquí vive un niño.





Reseña: La mujer emocionalmente sana

Reseña la mujer emocionalmente sana

Este libro será una sorpresa para quien lo lea. Las mujeres creyentes estamos acostumbradas a libros que nos indican que debemos mantener la calma, ser amorosas sin condición, sacrificarnos para ser mujeres conforme a la voluntad De Dios. Mientras esos principios no son incorrectos, escuchar solo un lado del asunto nos puede llevar a tener vidas Cristianas desequilibradas. Esta autora no sugiere que debemos ser egocéntricas, pero sí nos señala que para ser mujeres emocionalmente sanas, debemos poner límites en nuestra vida, y más, que es imprescindible ser emocionalmente sanas si vamos a ser espiritualmente sanas. De hecho, Geri Scazzero habla de ocho cosas que ella tuvo que dejar de hacer para llegar a ser emocionalmente sana. Incluye cosas como “Dejar de morir a las cosas incorrectas”, “Dejar de negar la ira, la tristeza y el temor” y “Dejar de echarle la culpa a los demás.” 

Quizás un peligro de este libro será que alguna mujer lo tome como excusa para no ser servicial, pero francamente, lo dudo. En primer lugar, es mucho más común entre mujeres Cristianas el sacrificarse demás, el ser pasivas y no enfrentar estos asuntos en su vida. En segundo lugar, lejos de quitarle la responsabilidad a la mujer cristiana, la autora reta a la lectora a tomar acción. Dejar estas ocho cosas implica mucho más trabajo, mucha más responsabilidad y dar cuentas ante el Señor por cómo cuida su propia alma.

La mujer emocionalmente sana es un libro imprescindible para cualquier mujer cristiana que se siente abrumada y agobiada por sus “deberes” cristianos. Es un libro que por una parte, da libertad a la lectora de dejar cosas no saludables, pero también deja clara la responsabilidad por las acciones que lleva a cabo o no.  Es fácil suponer que siempre debes estar lista para “servir”, este libro nos recuerda que estamos aquí para dar gloria a Dios y no podemos hacer eso si estamos esclavizadas a complacer a los que nos rodean.

dos maestros

Dios a veces nos enseña
y Bendición es la maestra.
Aprendemos la lección
disfrutando su enseñanza.
Pero en la Escuela Vida, 
ella única no es.
Dios a veces nos enseña
pero el profesor es otro
cuyo nombre es Dolor.

No es nuestro preferido, 
en el aula de la vida. 
Preferimos siempre estar
con la Bendición en clase.
Pero, hay ciertas lecciones
que ella no puede enseñar, 
Hay materias, unas cuantas, 
que requieren de un experto,
Y el experto es Dolor.

Es un profesor muy fuerte, 
nada como su colega,
tiene aspecto aterrador.
Pero el mismo fin comparten:
con amor, Dios usa a ambos,
Él se quiere revelar.
A Su corazón nos llevan:
Bendición con su ternura,
la dureza del Dolor.

Puedo aceptar, tranquila,
ya de ambos las lecciones.
A habitar cerca de Dios 
ambos pueden enseñarme.
Si la Bendición me guía
muy contenta estaré. 
Pero aceptaré con gozo
aprender con aflicciones,
en la clase del Dolor.