La guía del Señor

Clamo al Señor que me guíe.
Que me haga ver claramente
Su alto camino,
y su plan perfecto.

Desesperada, temiendo
sentimientos confundidos,
no quiero perderme
la voluntad suya.

Como si no estuviera su columna
de fuego en la noche,
de nube en el día,
dando guía y protegiendo del desierto.

Como si no estuviera cerca y atento.
Con cada suspiro,
momento orando,
mi fe, mas no su amor hacia mí, aumenta.

la tormenta que conozco

Imagen de Matt Hardy en Unsplash
Esta tormenta la conozco.
Los truenos, las olas, el viento cruel,
Entraron hasta mi alma 
con amenazas que me helaron. 
Y luego, desvaneció. 

La tormenta me dejó 
quebrantada, pero me dejó. 
A ella, esta tormenta
la ataca, la ahoga, la cansa…
y yo nada puedo hacer.
Esta tormenta la conozco. 

Esta tormenta, la vuelvo a ver.
Los truenos, las olas, el viento cruel,
Hoy entran hasta su alma, 
Con amenazas que la helan,
y se vuelven realidad.

Mas, sí puedo compartir:
“Esta tormenta la conozco,
sé que a tu alma trae terror.
Pero también, conozco a Alguien
que aún esta tormenta, 
los vientos y el mar le obedecen.”