Reseña: La alimentación intuitiva

La alimentación intuitiva propone un concepto revolucionario: podemos confiar en el instinto de nuestros cuerpos para alimentarnos adecuadamente. Presenta los diez principios básicos de la alimentación intuitiva y confronta muchas presuposiciones que tenemos sobre la comida y nuestros cuerpos. Quizás la primera objeción al escuchar sobre la alimentación intuitiva es: “Si me permito comer lo que quiero, me voy a atascar de alimentos no saludables”. El libro no solo explica por qué sería tan bueno que hiciéramos caso a lo que nos pide nuestro cuerpo, sino también cómo empezar esta relación de confianza después de años de miedo y restricción. Y enfatiza que la nutrición es importante, solo que nuestra perspectiva de la nutrición está equivocada.

Este libro puede cambiar no solo tu relación con la comida sino también tu relación con tu cuerpo. Pero, este proceso no es para quien medio le interesa el tema. Es un libro con mucha información y puede abrumar al lector que solo tiene un poco de curiosidad sobre el tema.

El libro me llegó justo en el momento cuando necesitaba esta información para estar más consciente de mi cuerpo. Me abrió los ojos a mis temores sobre la comida y el peso, también me recordó que Dios diseñó el cuerpo humano con mucha sabiduría y nos conviene trabajar en conjunto con el cuerpo, no en su contra. Si el peso ha sido un problema para ti, si las dietas no te han funcionado, este libro te dará libertad y, creo yo, sabiduría.

Reseña: La mujer emocionalmente sana

Reseña la mujer emocionalmente sana

Este libro será una sorpresa para quien lo lea. Las mujeres creyentes estamos acostumbradas a libros que nos indican que debemos mantener la calma, ser amorosas sin condición, sacrificarnos para ser mujeres conforme a la voluntad De Dios. Mientras esos principios no son incorrectos, escuchar solo un lado del asunto nos puede llevar a tener vidas Cristianas desequilibradas. Esta autora no sugiere que debemos ser egocéntricas, pero sí nos señala que para ser mujeres emocionalmente sanas, debemos poner límites en nuestra vida, y más, que es imprescindible ser emocionalmente sanas si vamos a ser espiritualmente sanas. De hecho, Geri Scazzero habla de ocho cosas que ella tuvo que dejar de hacer para llegar a ser emocionalmente sana. Incluye cosas como “Dejar de morir a las cosas incorrectas”, “Dejar de negar la ira, la tristeza y el temor” y “Dejar de echarle la culpa a los demás.” 

Quizás un peligro de este libro será que alguna mujer lo tome como excusa para no ser servicial, pero francamente, lo dudo. En primer lugar, es mucho más común entre mujeres Cristianas el sacrificarse demás, el ser pasivas y no enfrentar estos asuntos en su vida. En segundo lugar, lejos de quitarle la responsabilidad a la mujer cristiana, la autora reta a la lectora a tomar acción. Dejar estas ocho cosas implica mucho más trabajo, mucha más responsabilidad y dar cuentas ante el Señor por cómo cuida su propia alma.

La mujer emocionalmente sana es un libro imprescindible para cualquier mujer cristiana que se siente abrumada y agobiada por sus “deberes” cristianos. Es un libro que por una parte, da libertad a la lectora de dejar cosas no saludables, pero también deja clara la responsabilidad por las acciones que lleva a cabo o no.  Es fácil suponer que siempre debes estar lista para “servir”, este libro nos recuerda que estamos aquí para dar gloria a Dios y no podemos hacer eso si estamos esclavizadas a complacer a los que nos rodean.

dos maestros

Dios a veces nos enseña
y Bendición es la maestra.
Aprendemos la lección
disfrutando su enseñanza.
Pero en la Escuela Vida, 
ella única no es.
Dios a veces nos enseña
pero el profesor es otro
cuyo nombre es Dolor.

No es nuestro preferido, 
en el aula de la vida. 
Preferimos siempre estar
con la Bendición en clase.
Pero, hay ciertas lecciones
que ella no puede enseñar, 
Hay materias, unas cuantas, 
que requieren de un experto,
Y el experto es Dolor.

Es un profesor muy fuerte, 
nada como su colega,
tiene aspecto aterrador.
Pero el mismo fin comparten:
con amor, Dios usa a ambos,
Él se quiere revelar.
A Su corazón nos llevan:
Bendición con su ternura,
la dureza del Dolor.

Puedo aceptar, tranquila,
ya de ambos las lecciones.
A habitar cerca de Dios 
ambos pueden enseñarme.
Si la Bendición me guía
muy contenta estaré. 
Pero aceptaré con gozo
aprender con aflicciones,
en la clase del Dolor.

el contentamiento

Enséñame el contentamiento.
Cuando todo es abundante,
mis manos, llenas de bendiciones.
Tengo todo lo que necesito
también unos cuantos lujos,
además, Cristo, conmigo,
y rebosa mi corazón.
Enséñame el contentamiento.

Enséñame el contentamiento.
Cuando carezco de tanto…
y mis manos, esperando vacías, 
ni siquiera lo que necesito, 
mucho menos ciertos lujos.
Pero está Cristo conmigo.
y Él llena mi corazón. 
Enséñame el contentamiento.

Mi gran propósito

Mi gran propósito es ser como Cristo.
Y todo lo que Dios trae a mi vida—
las bendiciones y tribulaciones,
cada lucha, maravilla o triunfo—
son simples herramientas en sus manos, 
en manos del carpintero perfecto.
Y cortan, aplanan, lijan y pulen,
y al fin, mi alma, hermosa y útil,
reflejará en sus brillantes facetas
a Aquel que con tanto amor la labró.