Poema para el año 2020

Este año nuevo,

te busco en oración,

mucho que pedirte

en esta ocasión.

 

Este año nuevo,

me acerco a ti, Señor,

tengo una lista,

y pido tu favor.

 

Este año nuevo,

mi orar no es igual,

hoy es diferente,

quizás sea inusual.

 

Este año nuevo,

entiendo la lección:

debe ser mi alma

mi tema en la oración.

 

Este año nuevo,

a un lado dejaré

protección, dinero,

salud, no pediré.

 

Este año nuevo,

oh Dios, te rogaré,

hazme como Cristo,

refuerza Tú mi fe.

 

Este año nuevo,

te pido obra en mí,

haz lo necesario

para acercarme a ti.

 

Este año nuevo,

te ruego en oración,

quiero conocerte,

mi única pasión.

Se visten niños Dios

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En junio, asistí a un campamento de escritores cristianos en donde tuve el gusto de conocer a Margie, escritora como yo, canadiense como yo y viviendo en México como yo. Compartió un poema que me conmovió e inmediatamente pensé en compartirlo con mis lectores. ¡Espero les toque el corazón como a mí!

Se visten niños Dios

¿Vestirle a Dios?

Anacronismo

para mi incomprensible

mas para otros

devoción.

María lo vistió una vez

pero sólo cuando él

se vistió de carne.

¿Cómo vestirle a Aquel

que viste

campos y cielos

(de arcoiris, flores,

diamantes)

Y a los suyos 

viste de rojo-amor

blanco-pureza,

azul celestial?

¿Cómo

(en aquel humano rito)

vestirle al Infinito?

Cuando él más bien

insiste:

—Hijo, viste

tu vida de mí,

tu inmundicia

de mi justicia.

Si quieres

vísteme

pero con tu alabanza

tu obediencia

tus oraciones

tu amor

tu todo.

—Pero más que nada

en tu pobreza y desnudez

déjame vestirte a ti.

temblor

Hace dos años un evento sacudió nuestro país. Muchos nunca habíamos visto tanta solidaridad y fueron momentos de orgullo, al igual que pena. Una amiga escribió un poema que me compartió este año ¡y tengo que compartirlo con ustedes!

TEMBLOR

Aunque retumben mar y tierra

Y sacudan hoy mi fe,

Aunque se venga abajo el mundo

Al final, no temeré.

Tú estarás conmigo siempre

A ti alzaré mi voz,

Y aun si partiera esta noche

En tus manos yo estoy.

En medio del dolor y llanto

Y la cruel desolación,

En los escombros de mi alma

Donde hoy no hay canción,

Ahí dame fuerza y refugio

Quiero escuchar tu voz,

Convierte hoy mi desconsuelo

En alabanza a Ti, Señor.

Hoy muéstrame misericordia

Y tu grande salvación,

Aunque la noche fría llegue,

Que me encuentre en la labor

De levantar al que ha caído

Y al hambriento darle pan,

Llorar al lado del que llora

Y la tiniebla alumbrar.

Viridiana Álvarez Tello

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Soy Viri, tengo 25 años y actualmente soy artista amateur. Poblana de nacimiento, como los chiles en nogada. Me gusta leer, escribir, dibujar, y de vez en cuando tocar la guitarra y cantar.

el temor (casi) nunca es de Dios

Nunca tomes una decisión basada en el temor.

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De mwangi gatheca en Unsplash

No recuerdo en dónde leí esa frase pero muchísimas veces viene a mi mente cuando tengo que tomar una decisión.

Es que es tan fácil dejarnos regir por el temor.

En decisiones cotidianas, como cuando tememos que si somos vulnerables con nuestros hermanos en Cristo nos criticarán, entonces mejor no compartimos.

En decisiones insignificantes, como cuando tememos que si no tenemos una cuenta en Facebook vamos a perdernos la vida social que tienen nuestros amigos, entonces mejor abrimos la cuenta.

En decisiones importantes, como cuando tememos que si permitimos que el Señor elija nuestra pareja será alguien con quien no podremos ser felices, entonces tomamos esa decisión sin consultarlo.

Y muchas veces ni cuenta nos damos de que detrás de todas nuestras consideraciones, hay un temor que dirige todos nuestros pensamientos hacia una elección u otra.

Por eso es tan saludable preguntarnos, antes de tomar una decisión: ¿cuál es mi temor sobre esta decisión? Una respuesta sincera puede ser muy reveladora.

Pero, 2 Timoteo 1:7 nos dice:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía [de temor], sino de poder, de amor y de dominio propio.”

Mientras que el temor puede ser algo que Dios usa (y además del instinto de proteger nuestra vida en situaciones de riesgo físico), en general pienso que el temor, más que nada, es una herramienta del diablo.

¿Cuántos folletos no hemos regalado por temor? ¿Cuántas meditaciones sobre Cristo no hemos compartido por temor? ¿Cuántas decisiones hemos pospuesto por temor?

¿Habrá algo que el Señor te está llamando a hacer y no has respondido por temor?

El temor es controlador, rige nuestras vidas con vara de hierro y dirige nuestras decisiones con punzadas de hielo. Y por eso digo que es mayormente herramienta del diablo.

Dios nos guía a tomar las decisiones correctas con paz. Dios nos impulsa a actuar por medio de Su paz. Dios no solo nos lleva a través de situaciones terribles, sino que en ellas nos da consuelo, con su paz.

Espero estos pensamientos te ayuden la próxima vez que sientas la mano fría del temor en tu corazón.

Dios nos guía con paz, y Su perfecto amor echa fuera el temor.

Podemos seguir adelante, tomar el siguiente paso, sin escuchar el clamor del miedo, porque Dios nos guiará en paz.

Yo Soy

—Yo Soy.

La voz de Dios

Declara la verdad,

Profundidades mas allá

De lo que uno puede comprender

Es Su nombre, un consuelo,

Una muestra de amor,

esperanza.

—Yo Soy.