propósitos evangelísticos

Debería de haber compartido esta entrada ayer, pero ¡se me pasó!

Vamos casi a la mitad de febrero. Justo las fechas cuando muchos se están dando cuenta de que ya no se sienten motivados a cumplir sus propósitos de año nuevo. Pero hoy, les voy a compartir mis propósitos evangelísticos para este año. 

  1. Voy a regalar folletos en el mercado. Cada semana compro fruta y verdura en el mercado. ¿Por qué no llevarme dos folletos y regalarlos a los que me venden sus productos? Sería lo más sencillo del mundo.
  2. Todos los días voy a orar por la predicación del siguiente domingo. A veces no es posible asistir a la oración previa a la predicación. ¡Pero sí puedo orar por esa presentación del evangelio entre semana!
  3. Voy a publicar un versículo evangelístico en FB y mis otras redes sociales cada semana. ¡Hay que sembrar la semilla!
  4. Una vez al mes, voy a invitar a alguien a la predicación.

Esos son mis 4 propósitos evangelísticos para el 2017. ¿Cuáles son los tuyos?

no sabía qué responder a los que dudaban

Un compañero me dijo que no creía en Dios. Él era ateo. Otro, me comentó que sí creía que existía Dios, pero sólo como una máquina impersonal que había iniciado el Big Bang. Un amigo me preguntó cómo sabía que Jesús no era un loco que se creía Dios.

¡O si hubiera sabido responderles!

Cuando escuchaba sus comentarios, no sabía como convencerles de la verdad de la existencia de un Dios personal, amoroso que había descendido al mundo para sacrificarse por nosotros.

¿Y cómo les respondería hoy?

No estoy segura. Pero, sí tengo una mejor idea de los problemas que enfrentan a los incrédulos, a los que dudan, a los cínicos.

Y aprendí esto gracias a dos autores que han llegado a ser héroes cristianos para mí. 

Uno vivió a principios de los mil novecientos, fue un filósofo inglés que, convertido ya adulto, escribió bastante acerca de las dudas que lo habían asediado como ateo. Se llamaba C. S. Lewis y los libros de él que me han ayudado son:

Mero Cristianismo está basado sobre una serie de radio en la que el autor explicó lo básico de lo que creen los cristianos. Es un libro que no sólo explica qué crees sino también ¡por qué debes creerlo!

Cartas del diablo a su sobrino  es una colección de cartas ficticias que dan un vistazo imaginativo al mundo de los espíritus. Francamente, me abrió los ojos y me mostró perspectivas diferentes sobre las tentaciones y las dudas.

El otro es un filósofo nacido en India que inmigró a Canadá y ahora trabaja en los Estados Unidos. Él, antes de cumplir los 20 años, prometió a Dios que buscaría la verdad y desde entonces a eso se ha dedicado. Se llama Ravi Zacharias y lo que más disfruto de él son los videos en su canal de YouTube. El canal tiene todo desde debates hasta discursos sobre la filosofía del que sigue a Cristo. Además, su libro Jesús entre otros dioses sobre por qué Él es la opción más lógica ¡se ve buenísimo! Puedes encontrar más sobre él en la página web de su organización, RZIM.

No sé si tú también te has topado con preguntas sobre Dios o comentarios incrédulos acerca de Su existencia o Su bondad que no has sabido responder. Pero espero que estas fuentes de información que yo descubrí demasiado tarde te sirvan.

…santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;”

1 Pedro 3:15

el evangelio en cada capítulo de Juan

Ricky tiene varios domingos dando un repaso general de los libros del Nuevo Testamento. Es una serie que he disfrutado mucho, pero ¡nada como la semana pasada cuando habló sobre el libro de Juan!

Señaló una manera de predicar el evangelio, es decir, algo evangelístico en cada capítulo y ¡en cuanto me terminó el mensaje pensé en compartirlo con ustedes, mis queridos lectores del blog!

Así que, a continuación, una perspectiva evangelística en cada capítulo de Juan. (Lo dejo en formato de PDF para que lo puedan descargar si gustan: el evangelio en cada capítulo de Juan)

el evangelio en cada capítulo de Juan.png

 

 

cuando sientes que no tienes por qué seguir adelante

Hay días que no te sientes muy bien.

Días en los que tus fallas se ven magnificados hasta sentir que ya no hay por qué seguir adelante.

Al diablo le encanta que pensemos así. Él fomenta la idea que “lo poquito que puedes ofrecer al Señor no tiene suficiente valor.” El Enemigo quiere convencerte de que no vale la pena echarle ganas al servicio del Señor y usa mil y un razones para hacerlo.

“No haces lo suficiente.”

“Eres sólo una persona.”

“¿Quién te crees?”

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Imagen de Cristian Newman / CC-BY

¿Pero, sabes qué? Cuando tengo días así, pienso en Isaías 53:11.

“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho;”

Cristo está satisfecho con el fruto de la aflicción de su alma.

¡Contigo!

¡Tú eres el fruto de la aflicción de su alma!

Cristo te ve y está satisfecho. Él está obrando en tu corazón para formarte cada vez más a Su imagen. Él te impulsa a servir aún en lo pequeño. Él toca tu espíritu para que hagas lo correcto aunque sea difícil.

Y está satisfecho contigo.

Eso no nos da motivo para flojear en la vida cristiana. Al contrario, ¡es ánimo a seguir adelante! Así como los papás están encantados con los esfuerzos de su bebé al dar su primer paso tembloroso y lo felicitan por su progreso, Cristo aprecia tu esfuerzo.

La próxima vez que sientas que no tienes por qué seguir, recuerda la obra de Cristo. Él te compró con su vida.

Cristo te ve, el fruto de su aflicción, y está satisfecho.

12 cosas que aprendí en mis primeros 12 meses de ser misionera

Hoy voy a compartir con ustedes algunas experiencias recientes.

En mis primeros 12 meses como misionera, aprendí:

  1. A qué huele la marijuana. Nunca antes me había tocado estar cerca de donde se fumaba.
  2. Que digo cosas que confunden.
  3. Que es fácil leer la Biblia sólo para enseñar dejando a un lado mis propias necesidades espirituales.
  4. Que entre menos cosas tengas, más fácil es mudarte. ¡Créeme, si piensas mudarte pronto, empieza a desechar todo lo innecesario desde ahorita!
  5. El poder de la oración de mis hermanos (en apoyo). ¡Mi corazón rebosa cuando un creyente me dice que está orando por mí!
  6. Cómo se siente cuando la persona que te está criticando no tiene idea de qué es realmente tu situación.
  7. Que aún no sé cómo reaccionar cuando cito un versículo para comprobar una verdad y me contestan, “Sí, pero…” ¿Cómo vas a contradecir la Biblia?
  8. A abrirme a oportunidades de hablar con desconocidos aunque no tenga ganas. Francamente, yo no quería platicar con nadie en la sala de espera del especialista, ¡pero la mujer que se presentó y comenzó a conversar conmigo ha asistido varias veces a la reunión!
  9. A qué sabe la amargura. El Señor obra de maneras misteriosas pero Él nunca deja de ser bueno.
  10. Qué es estar en una situación en donde no sé nada.
  11. A depender de otros. La independencia puede ser buena, pero Dios nos creó para amar a los hermanos y ser amados. ¡En un ambiente cálido de familia, florecemos!
  12. Que ir a visitar no es tan complicado. ¡Sólo es saludar, preguntar cómo están y hablarles de Cristo!