lo típico de Cristo

Antier me tocó leer Mateo 14 en mi lectura diaria y nunca antes había notado la relación entre los versículos 13 y 23.

Versículo 9 “Entonces el rey …ordenó decapitar a Juan en la cárcel.”

Versículo 13 “…Al oírlo Jesús, se apartó de allí, él solo, en una barca a un lugar desierto.”

Versículo 23: “Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.”

¿Te das cuenta lo que pasó?

El Señor Jesucristo oyó las noticias de la muerte de Juan el bautista y quiso estar sólo.

Juan había sido su primo, seguramente amigo de la niñez, el primero en apoyar su ministerio, el profeta que lo había presentado públicamente, ¡con razón quería estar sólo! Además, la muerte de Juan el bautista era una señal de lo que vendría pronto en la vida de Cristo. Él tenía mucho que contemplar y probablemente sentía la necesidad de meditar a solas en lo que había pasado y en lo que estaba por venir.

Pero cuando la gente se enteró de que se estaba saliendo de la ciudad, lo siguió.

El Señor en lugar de estar a solas para lamentar la muerte de su primo, en lugar de tener tiempo para pensar en el futuro, en lugar de buscar consuelo en oración al Padre, tuvo que atender a la multitud que lo siguió.

Y no sólo les predicó, sino que les dio de comer, hizo un milagro (y probablemente más de uno); les mostró su amor a pesar de la tragedia que acababa de pasar.

Él puso a un lado sus deseos, para el bien de la gente.

¿No es típico de Cristo?

En el cielo, dejó a un lado lo que Él merecía para venir al mundo.

En la tierra, sacrificó lo que Él quería para atender a la gente.

En la cruz, rechazó cualquier confort para rescatar a los pecadores.

El Señor en tantas ocasiones se ha dedicado completamente a las necesidades de los demás, sin hacer caso a lo que Él merece o desea.

¿Cómo no adorar a un Salvador tan abnegado, a un Señor tan servicial, a un Dios tan amoroso?

photo-1436162716854-dcb9157bfac1.jpeg
Imagen de Patrick Fore // CC BY

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!