lo que siempre se te olvida

 

cristo me ama 2

El jueves Ricky predicó sobre Juan, el discípulo amado. Tantas veces Juan dijo que él era el discípulo a quien Jesús amaba.

¿Será que Jesús amaba más a Juan que a cualquier otro discípulo?
¡Claro que no!

Todos sabemos que no. Pero quizás Juan conocía más del amor del Señor. Los demás sabían que Cristo los amaba, pero Juan lo disfrutaba, lo repetía y lo vivía.

¿Realmente apreciamos el hecho de que Cristo nos ama?

Me acuerdo de la última vez que estuve llorando y Ricky me dijo, “Te amo, y el Señor también te ama.” Me sorprendió tanto que no supe qué contestar. ¿El Señor me ama? ¡Claro! Pero, se me había olvidado. Había olvidado que a pesar de mis fallas, a pesar de los errores que cometo, ¡el Señor me ama!

Cuando nadie entiende por qué tomé esa decisión, el Señor me ama. Cuando mis amigos me dejan sola, el Señor me ama. Cuando estoy pasando por una prueba que ni mi familia entiende, el Señor me ama.

¡Qué consuelo!

Cuando en amargura me doy cuenta del gran error que cometí, el Señor me ama. Cuando hablan mal de mí, el Señor me ama. Cuando le tengo que pedir disculpas a una hermana por la forma en que le contesté, el Señor me ama.

¡Qué alivio!

Qué bueno es saber que sin importar lo que haga, sin importar mi pasado, sin importar cómo me sienta el Señor me ama.

 …nuestro Señor Jesucristo,

que por amor a vosotros se hizo pobre,

…para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

2 Corintios 8:9

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!