lo que aprendemos de los enamorados

¿Alguna vez has estado enamorada?

O quizás tu amiga o algún primo… ¿cómo son los enamorados?

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Imagen de Kevin Lanceplaine en Unsplash

Para empezar, no dejan de hablar de su novio o novia. Sin importar el tema de conversación, todo se relaciona con la persona que aman. Siempre hay un comentario sobre lo que dijo, hizo o piensa la persona amada. ¡Les es imposible dejar de hablar de él o ella!

Los enamorados siempre están pensando en ver a la otra persona. Hacen planes. Piensan cómo van a recibirlo. Qué se van a poner. Qué detalle le van a comprar. Cuando viven lejos, hacen videollamadas. Cuentan los días y las horas hasta que se puedan ver.¡Siempre se quieren ver!

Algo impresionante acerca de los enamorados es que siempre quieren hacer lo que haría feliz a la otra persona. Los pequeños sacrificios no son nada porque quieren verle contento o contenta. Él le hace su platillo favorito. Ella se pone el perfume que le encanta. Él compra la camisa que ella prefiere. Ella le regala un libro del autor que él admira. ¡Buscan hacer lo que le agradaría!

Y quizás lo más característico de los enamorados: piensan. Siempre están perdidos, andan en las nubes, olvidan cosas básicas… ¿por qué? ¡Porque estaban pensando en esa persona especial! En su belleza, los ojos, su figura…o en su carácter, su amabilidad, su generosidad, su consideración hacia otros. En todos aquellos detalles que la hacen única: cómo cierra los ojos cuando ríe, o un hoyuelo que sólo se aparece cuando llora, o la forma en que se acomoda el cabello con los dedos… ¡Con razón todo se les pasa, están pensando siempre en su amado o amada!

Y eso es la adoración.

Pienso que quizás una de las razones por las que Dios nos dio esos sentimientos eufóricos del enamoramiento es para que entendiéramos lo que es la adoración.

El domingo en la mañana, cuando nos reunimos para adorar al Señor, simplemente se trata de hablar de Él. Hablar de lo que hace, lo que quiere, cómo es…

Al dirigirnos al Padre y hablar de su Hijo, estamos adorando.

Entre semana, en la vida diaria, le adoramos al prepararnos para verle y hacer cosas que sabemos que le agradarán.

Y como cualquier buen enamorado, siempre pasar tiempo pensando en Él, es adoración.

Pensar en cómo es Él, en su amor, su gracia, su justicia… todo es parte de nuestra adoración. Pensar en su belleza, su carácter y su actitud para con nosotros no sólo nos lleva a adorarlo sino es, en sí, adoración.

Así, que si llega un momento en el que quieres adorar pero no sabes cómo, recuerda a los enamorados.

Ellos son los expertos en la adoración.

2 thoughts on “lo que aprendemos de los enamorados

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