el reto de invitar

El reto de la semana pasada fue orar que el Señor enviara obreros a la mies.

Esta semana, el reto es ser, en cierta forma, un obrero en esa mies.

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Imagen de yellowjeff / CC-BY

El reto es invitar a alguien que no es creyente a la predicación del evangelio.

Para unos esto será lo más fácil del mundo, para otros, será bastante difícil. Pero, sí es sencillo: sólo invita a uno a escuchar la predicación. Puede ser compañero de la escuela o el trabajo, puede ser algún primo o alguna tía. Debe ser alguien que conoces que no es salvo.

Dales la invitación.

Y luego, claro, ora que vengan a escuchar.

¡Luego me cuentas si de verdad asistió o no tu invitado!

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!