el evangelio en la casa

He estado pensando en este reto por mucho tiempo y estoy emocionada de compartirlo con ustedes por fin.

Este reto requiere de un poco de planeación, quizás una semana o dos. Puedes empezar a planearlo este fin, y completarlo el próximo.

¿Cuál es este reto tan especial?

Organizar una predicación del evangelio en tu casa.

Muchas veces, nuestros vecinos o familiares que no están a gusto asistiendo a una reunión de predicación del evangelio, están muy dispuestos a venir a escuchar una “plática” en nuestra sala o patio.

Obviamente, esto no es lo más fácil del mundo (¡por eso lo propuse en viernes de valor!), pero es una excelente manera de presentar el evangelio a personas que no se han abierto mucho a lo que dice la Biblia.

¿Qué se requiere?

  • Un predicador. Invita a alguien que pueda dar un mensaje corto y claro. No se trata de un servicio completo.
  • Unas sillas. No necesitas más de 15, a menos de que tengas muchos primos y si te faltan sillas, ¡que bien! ¿No?

Así es de sencillo tener una predicación del evangelio en casa, aunque quizás no sea fácil.

Será necesario invitar a tus vecinos o familiares, ya sea con una invitación formal impresa o sólo hablándoles. También es muy importante que tus ancianos estén enterados y apoyen esta iniciativa. Es por eso que te recomiendo hablar con ellos y que ellos te recomienden a alguien que predica el evangelio de manera fiel y clara. De hecho, sería bueno si uno de los ancianos pudiera asistir también.

Y claro, siempre es bonito poder compartir algún pan dulce con café o algo similar después de la predicación para facilitar las conversaciones, aunque no es del todo necesario. Es algo extra que podrías considerar.

¿Qué te parece? ¿Puedes hacer eso el próximo fin?

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Imagen de Alisa Anton / CC-BY

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!