cuando no puedes olvidar, debes perdonar 

Escribí esta entrada el primer año que tuve un blog en inglés. Traduje una parte para compartirla hoy.

Se requiere de dos personas para reconciliarse, pero sólo se requiere de una para perdonar.

La semana pasada visité una iglesia local en los E.E.U.U. y el hombre que dio enseñanza esa noche habló sobre el perdón. Se notaba que el mensaje le había tocado el corazón y también me conmovió a mí.

El hombre habló sobre cómo el perdón va directamente en contra del orgullo y que él había luchado con la amargura y el odio cuando ciertas personas le habían hecho mal.

Yo conozco a ese hombre desde niña. Y él es uno de los hombres más amables que conozco, siempre muestra gracia hacia los demás.

¿Y él había odiado a alguien? ¿Él había sentido amargura?

Me tuve que preguntar: —Si él ha pecado por no perdonar a alguien, ¿cuánto más yo?

¡Porque yo definitivamente no muestro tanta gracia hacia los demás!

Me sentí condenada.

Hay gente que me ha herido, que ha herido a mi familia. Y he procurado olvidarlo, simplemente seguir adelante.

¿Pero con eso basta?

Ese mensaje me convenció que no.

No es suficiente ponerlo fuera de la mente. No es suficiente el seguir adelante.

Tengo que enfrentar lo que me han hecho.

Tengo que perdonar.

Aunque dicen que es mejor para tu salud mental hacerlo, hoy no se trata de eso.

Se trata de obedecer el mandato De Dios.

…sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!

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