lo que nadie te puede hacer

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Romanos 8:35

Es interesante que el apóstol nos da una lista de cosas que nos pueden pasar, cosas que podemos vivir o sentir.

Pero, la pregunta que hace no es: “¿Qué nos separará del amor de Cristo?”

Es: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?”

Cuando consideramos este versículo es fácil enfocarnos en los que nos pasa. Circunstancias de tribulación, falta económica o peligro e inseguridad.

Pero, detrás de cada una de estas cosas existe una persona.

Es otro ser humano el que causa angustia. Es otro ser humano el que me persigue. Es otro ser humano el que trae la espada que amenaza mi vida.

Y a veces es la persona que menos esperaba, una persona en quien confiaba.

Pero, Romanos 8:35 asegura que nadie, ninguna persona, me puede separar del amor de Cristo.

No importa lo que me hagan, no me pueden separar del amor de Cristo.

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Imagen de Gaelle Marcel / CC-BY

 

3 apoyos para la adoración

El domingo es un día de adoración.

Pero, hay ocasiones cuando necesitas un poco de ayuda. Hoy les voy a compartir las cositas que me ayudan a adorar, cuando se me hace difícil.

1. La música.

¡No hay nada que tranquilizar mi espíritu y elevar mi corazón hacia el Señor como un buen himno, bien interpretado!

 

2. Una meditación de alguien más.

No a todos les encanta leer, pero las meditaciones generalmente tienden a ser cortas y de mucho provecho espiritual. La adoración de alguien más puede llevarme también a adorar.

http://www.salvoxgracia.com/lo-mundo-nunca-habia-visto-lo-cielo-nunca-habia-visto/

3. Una petición.

Aquí viene una clave de la adoración, algo que es fácil olvidar: lo que yo puedo dar a Dios, lo tengo porque Dios me lo dio. Y esto incluye mi meditación de adoración hacia Él. Entonces, cuando estoy en circunstancias que causan dificultad en mi adoración, le pido a Dios que me ayude a adorar, que me muestre algo de Él para poder adorarle. ¡Qué generoso es Dios! Él me da para que yo se lo pueda ofrecer.

Espero esto te ayude en tu vida de adoración. ¿Qué haces tú cuando no puedes adorar? ¿Tienes otras formas de solucionar el problema? ¡Espero ver tu respuesta en los comentarios!

venid al jardín

Hoy les comparto este bello y pensativo arreglo de Venid, oh, venid al jardín.

Venid, oh, venid al jardín,
donde Cristo ahora ha entrado,
y por su dolor ved, con gran horror,
cuán feo es el pecado.

coro 1
Por vosotros fue, sí, y fue por mí
que agonizó Él allí.
En mi favor su gran amor
costole Getsemaní.
¡Venid una hora a velar!
Él desea la compañía
en la soledad y oscuridad,
la noche de agonía.
Venid y escuchad su clamor:
«Si posible es, oh, retira
en la gran bondad de tu voluntad
la copa de tu ira».
Venid y pasmados quedad
hasta haber de Dios aprendido
en el estertor y mortal sudor
del Salvador rendido.
Venid, apuraos, seguid,
vendido y traicionado,
el Señor Jesús en la cruenta cruz
su vida ha entregado.
coro 2
Por vosotros fue, sí, y fue por mí
que agonizó Él allí.
En mi favor tomó el Señor
la copa en Getsemaní.