Yo Soy

—Yo Soy.

La voz de Dios

Declara la verdad,

Profundidades mas allá

De lo que uno puede comprender

Es Su nombre, un consuelo,

Una muestra de amor,

esperanza.

—Yo Soy.

Reseña: La transformación total de su dinero

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En los E.E.U.U., Dave Ramsey es un experto muy famoso que tiene todo tipo de productos sobre la buena administración del dinero desde un punto de vista cristiano. Acabo de leer su libro La transformación total de su dinero*, aunque yo leí una edición en inglés publicada en el 2013 por Thomas Nelson. Este libro primero explica por qué es importante ser buen administrador de las finanzas y luego explica los siete “pasos de bebé” que uno debe tomar para lograr ser libre de deudas y tener seguridad financiera. Aunque los ejemplos que pone y algunos de los puntos más prácticos que toca no son muy relevantes para alguien que vive en México, los pasos a seguir siguen siendo factibles (aunque quizás sea necesario cambiar las cantidades que él sugiere, los porcentajes que sugiere me fueron más útiles) para lograr los mismos propósitos: libertad y seguridad financiera.

El libro comienza hablando de ciertos mitos que muchos creemos sobre las finanzas, mitos como “Mi situación no está tan mala” o “La deuda es una herramienta que podemos usar para salir adelante” o “Prestar dinero ayuda al que lo solicita.” Para alguien que está familiarizado con la perspectiva bíblica de la deuda, no será información nueva, sin embargo, el autor provee principios y pruebas para comprobar la falsedad de estos mitos.  Además, también toca otras dos razones por las que las personas se endeudan: sencilla ignorancia y deseos de impresionar a otros. También explica por qué simplemente son malas excusas para no ser responsables.

Después de persuadir al lector de lo malo y lo inútil que es la deuda, comienza a persuadir al lector que es posible vivir sin ella. De este punto en adelante, cada capítulo trata sobre uno de los siete “pasos de bebé”.

  1. Ahorrar una cantidad para emergencias (recomienda el equivalente a $1000 dólares).
  2. Pagar todas las deudas de más pequeña a más grande.
  3. Completar el fondo de ahorros para emergencias (lo que te cuesta vivir durante 3 o 6 meses).
  4. Invertir el 15% de tus ingresos para cuando te jubiles.
  5. Si tienes hijos, ahorrar para sus estudios universitarios.
  6. Terminar de pagar la hipoteca lo antes posible.
  7. Hacer crecer tu riqueza y compartirla con otros.

A través de todos estos capítulos, incluye tips prácticos para llevar a cabo cada paso. Habla de la necesidad de enfocarse de manera intensa en cada paso (en su orden) y reconoce que no será fácil. Pero incluye historias de personas que lograron libertad y seguridad financiera usando este método.

Al final del libro, hay un capítulo sobre por qué es importante ser buen administrador de tus finanzas. El autor es cristiano y aquí es donde habla sobre nuestra responsabilidad de dar, compartir y ayudar. Aquí es donde menciona que desde el primer paso bebé, debemos tener el hábito de dar entre 10% y 15% de nuestros ingresos.

El lema de Dave Ramsey, se repite a través de todo el libro: “Vive como nadie más para que después, puedas vivir como nadie más.” Este lema enfatiza los sacrificios que se tienen que hacer para pagar las deudas y hacer los ahorros, pero también da ánimo porque dentro de pocos años los que siguen estos pasos tienen una libertad y seguridad que las personas con deudas y sin ahorros no se pueden imaginar.

Algo no tan útil del libro es que es escrito por un estadounidense para estadounidenses. Muchos de sus ejemplos no me fueron relevantes porque se refieren a un estilo de vida muy diferente de la que llevo en México. Además, algunas de sus sugerencias (muy generales) sobre las inversiones realmente sólo funcionan en los E.E.U.U. Sin embargo, el contenido principal del libro, los siete pasos de bebé, son increíblemente útiles para cualquiera, sin importar en dónde vive, y a mí me cambiaron la perspectiva sobre los ahorros.

Algunos tachan el libro de básico, pero el mismo autor lo declara precisamente eso en su primer capítulo. Este no es un libro complejo sobre inversiones y finanzas. Es un libro que inspira al lector a dar esos “pasos de bebé” y que le explica cómo darlos.

En conclusión, es un libro que da conocimiento básico sobre cómo administrar las finanzas y por qué es importante. Es un libro que sin duda recomendaría a cualquier pareja que inicia su matrimonio o cualquier joven se gradúa de la prepa. Son principios básicos que serán de ayuda el resto de su vida.

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*Enlace afiliado.

lo que hizo Dios

Abandono total,

espalda de Dios.

Cordero inocente,

obra de Dios.

La copa de ira,

juicio de Dios.

Pecado pagado,

gracia de Dios.

La muerte cautiva,

poder de Dios.

Un Mesías muerto,

plan de Dios.

Tres días eternos,

pausa de Dios.

Un Salvador vivo,

satisfacción de Dios.

Mi alma salvada.

¡Triunfo de Dios!

Reseña: Danzar, estar firme y correr

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El libro Dance, Stand, Run (Danzar, Estar firme y Correr) fue escrito por Jess Connolly y publicado por HarperCollins en Octubre de 2017. Trata del la gracia y la santidad en la vida cristiana. Es muy fácil sentir que estas dos cosas crean una tensión en la vida del creyente y hay que mantener un equilibrio entre ellas. Pero, la autora argumenta que al contrario, van de la mano y sin una, no podemos realmente tener la otra.

A través de este libro ella llama a las lectoras a ser quien pueden ser en Cristo, mujeres que danzan en gracia, están firmes en santidad y corren para compartir las buenas nuevas.

Al empezar el libro, no estaba totalmente convencida que sería bueno, pero entre más leía más aprendía sobre cómo la gracia y la santidad trabajan en equipo y ambas son características de una mujer de Dios. Aún más, aprendí cómo poner en práctica ambas cosas en mi vida.

Es un libro que abrió mis ojos a muchas lecciones y que recomiendo mucho.

El tema principal del libro es la santidad, pero no solo la santidad, sino la santidad de la mano con la gracia. La autora ya ha escrito sobre la libertad de la gracia, pero a través de una experiencia difícil en su iglesia local, se dio cuenta de que no todos conocían la otra parte de su vida cristiana, algo que para ella era muy importante.

“¿Cuántas veces hacía esto de vivir por fuera como alguien que no pensaba todo el tiempo en Dios, cuando por dentro, mi corazón está dedicado sólo a Él? ¿Era esta mi forma de guiar a otros? ¿Ignorando lo santo para quedar bien y parecer normal?”

La autora veía que el mundo cristiano está tan enamorado de la gracia que parece haber perdido, como ella, el conocimiento de la santidad. Entonces, decidió tomar el paso difícil de escribir un libro sobre este gran tema.

“Nos mostramos gracia, pero en algún momento dejamos de permitir que esa gracia nos transformara como debiera. Y me pregunto: ¿nos habrá causado que perdamos de vista nuestra santa posición ante Dios?”

Pero, el libro no es un regaño. Más bien es un precioso recordatorio de quienes somos en Cristo. La autora nos recuerda que ante Dios, la santidad no es algo que se gana o se actúa, sino es nuestra posición.

“Si tienes la identidad de Jesús en tu vida, no puedes llegar a ser más santa, no puedes convertirte en una persona más santa… Simplemente lo eres. Ya lo eres.”

Nos recuerda que lo único que nos queda por hacer es que nuestra vida, nuestras acciones se pongan de acuerdo con nuestra verdadera identidad.

“Él hace lo difícil (mandando a Jesús y ofreciéndonos gracia) y nosotros sólo nos ponemos de acuerdo: con nuestras vidas, nuestros días, nuestro tiempo libre, nuestras decisiones, nuestras relaciones; todo a través del poder del Espíritu Santo.”

Es fácil voltear a ver a nuestra familia en Cristo y señalar toda la falta de santidad, pero ella nos recuerda que la santidad siempre empieza con uno mismo. Además, si uno empieza a vivir de acuerdo con la identidad dada por Dios, nuestro ministerio a otros cambiará. Porque veremos en nosotros mismos los pecados que vemos en los demás. Y aquí es donde la gracia y la santidad se ven entrelazados.

“Podemos ministrar en una manera que clama “¡Yo también!” mientras llamamos a la gente a venir a la seguridad y paz que encontramos cuando nos cubre la sangre de Jesús. Hasta podemos hablar verdades difíciles y compartir su Palabra, pero hacerlo totalmente empapados de humildad y la consciencia de nuestra constante necesidad de que nos muestren gracia.”

Y luego, llega lo práctico:

“Primero, ¿ves algún ritmo, hábito o lujo en tu vida que poco a poco pudiera estar reemplazando a Jesús?”

“¿Porqué participas en esta actividad?”

“Finalmente, hay que preguntarnos: ¿De veras? ¿Realmente creemos que Dios es quien dice ser y que hará lo que dice que hará? Y si sí, ¿deberíamos pasar nuestros días buscando estas comodidades mundanas?”

Pero, el libro no termina hablando de la santidad. Porque como mujeres que danzamos en gracia y nos mantenemos firmes en santidad, seremos inspiradas a correr para compartir las buenas nuevas con otras personas.

“Tenemos que caminar con la gente. Tenemos que ir a la gente. Tenemos que permanecer firmes en tierra santa mientras fomentamos una relación con la gente.”

“Nosotras no somos la respuesta, solo que conocemos al que sí lo es.”

Hay tantas joyas en este libro que me sorprendo cada vez que lo repaso. Hay mucho que aprender sobre la gracia y la santidad, y este libro me ayudó muchísimo a entender como estas dos doctrinas no están en tensión, sino más bien están tan entrelazadas que no se puede vivir una sin vivir la otra. Este libro me enseñó que la gracia sin la santidad no tiene propósito, y la santidad sin la gracia no da esperanza. Sólo pueden hacer sus funciones en mi vida si trabajan juntos. Y si esa lección no fuera suficiente, hay mucho más que aprender de este libro. ¡Espero que pronto lo publiquen en español!

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un ataque en la esquina

Ya estaba oscureciendo y los vecinos se habían metido a sus casas. Por no dejar sola a su hermanita, Chuchito la había llevado a la tienda. Pero, la tienda estaba cerrada y no había conseguido la leche. Tendría que salir temprano para conseguirla antes de que se despertara su hermanita, tenía que estar allí para su tradición diaria. Cada mañana Chuchito se paraba al pie de la cama y cuando la niña despertaba, rodaba hasta caer en sus brazos. Así habían comenzado todos los días desde que ella tenía memoria. Mientras Chuchito calculaba el tiempo que necesitaría para salir, comprar la leche, hacer la avena y estar junto a la cama para el momento que despertaría la niña, algo interrumpió sus pensamientos.

Atrás de ellos se oían unos pasos.

Chuchito tomó la mano de su hermanita. Para no espantarla, sonrió y le dijo —¡Vamos a correr! Y llegando a la casa te doy una galleta óreo. —¡A la niña le encantaban esas galletas!

Cuando comenzaron a correro, los pasos tras ellos se aceleraron. Chuchito sacó una navaja que tenía en el bolsillo. Soltó la mano de su hermanita y susurró en su oído. —Unas carreras…¡a que te gano! —y la miró correr hacia la casa. Lo bueno que había dejado la puerta sin seguro. Justo a la vuelta de la esquina se detuvo y se volteó para enfrentarse con los pasos que le seguían. La mano con la navaja estaba a su lado, en las sombras.

Los pasos se acercaron, la persona venía casi corriendo, y de repente dio la vuelta a la esquina.

Chuchito dio un paso hacia adelante y chocó con tanta fuerza que tumbó el cuerpo ligero con el que se topó.

Y ahí frente a él en la banqueta estaba un chica. La chica comenzó a gritar y a alejarse de él sin si quiera levantarse.

—Perdón. —Chuchito rápido se metió la navaja al bolsillo y le extendió la mano pero ella se levantó de un brinco y comenzó a correr, todavía gritando.

Lo único que él alcanzó a ver fue la larga trenza que se movía mientras ella corría.