llevados al desierto

 Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14

 

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Imagen de Agustin Lautaro en Unsplash

Generalmente, no pensamos en el desierto como un lugar a donde llevarías a un ser querido. En el desierto hay peligros, hay soledad y hay incomodidad, por decirlo de manera sutil.

¿Por qué prometió Dios atraer a Su amado pueblo para luego llevarlo al desierto?

Allí, Dios hablaría su corazón.

¿Por qué no hablarle en la ciudad? ¿Por qué no hablarle en su hogar? ¿Por qué no hablarle en donde no había peligro de morirse de hambre?

Quizás porque no Lo escucharía.

En la ciudad, rodeados de los quehaceres mundanos, no habría tiempo para escuchar a Jehová. En el hogar, a gusto entre familiares, no habría razón para buscar a Jehová. En donde hay comida, no habría necesidad de depender de Jehová.

Y Él quiere que aprendamos a escucharlo, a buscarlo, a depender de Él.

No porque Él necesite la satisfacción de nuestro reconocimiento, sino porque Él sabe que nuestras vidas serían mucho más plenas y abundantes si lo escucháramos, si lo buscáramos, si dependiéramos de Él.

Entonces, Dios nos llama fuera, al desierto, a solas y sí, al sufrimiento, para hablarnos al corazón.

Y después de un tiempo en el cruel desierto, podremos decir con Rut:

“…me has consolado… has hablado al corazón de tu sierva…”

8 libros que quiero leer

La semana pasada escribí acerca de un libro que me recomendaron ¡y me encantó! Como ya has de saber, ¡los libros son una parte muy importante de mi vida! Y en mi opinión es imposible tener demasiados.

El problema de ser amante de libros es que cada vez que te recomiendan uno lo buscas, lo agregas a tu lista de “Libros que quiero comprar” o a la categoría de “Libros que ya compré y aún no he leído porque sigo leyendo libros que compré hace dos años porque siempre compro demasiados libros.”

Pues, de mis listas les voy a compartir 8 títulos y por qué los quiero leer.

  1. Bonhoeffer: Pastor, Mártir, Profeta, Espía de Eric Metaxas

Bonhoeffer

Este héroe cristiano me era desconocido hasta hace un par de años. Pero, fue un creyente alemán que en la segunda guerra mundial se opuso fuertemente a las atrocidades que se estaban cometiendo en su país, frecuentemente por escrito. He encontrado varias citas de sus escritos que son tan buenas que quiero saber más acerca de este hombre que a final de cuentas murió por vivir su fe.

2. Siete mujeres y el secreto de su grandeza de Eric Metaxas

7 mujeres

Nunca puede uno aprender suficiente sobre las mujeres que son héroes de la fe. En este libro, se cuentan las historias de siete mujeres extraordinarias y espero poder aprender de ellas cómo también ser una mujer con grandeza en los ojos de Dios.

3. Cómo Ganar Amigos e Influir en las Personas de Dale Carnegie

Cómo ganar amigos e influir en las personas

Este libro antiguo tiene un punto de vista secular, pero es un clásico y quisiera leerlo para aprender más sobre las interacciones humanas. Creo que este conocimiento podría ayudar especialmente en el evangelismo, siempre que mantenga mis prácticas bajo la guía del Espíritu Santo.

4. Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva de Stephen R. Covey

7 hábitos

De nuevo, un libro secular, que puede ayudarme a ser más eficiente. Creo que es importante que los creyentes administren bien su tiempo y sus talentos para la gloria de Dios y este libro me puede enseñar cómo formar hábitos en mi vida que me permitirán ser más eficiente y efectiva en lo que hago.

5. La Princesa Prometida de William Goldman

La princesa prometida

Esta sería a penas la segunda novela en mi vida que compro gracias a la película. Es una bella  historia llena de romance y de aventura y quiero disfrutar todas esas profundidades que se pierden en las películas. Nunca está demás leer una historia sobre la eterna batalla entre lo malo y lo bueno. ¡Estoy segura que lo voy a disfrutar!

6. La trilogía del Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien

La trilogía del Señor de los anillos

¡Me encantan los libros de C.S. Lewis! Y cuando me enteré de que J. R. R. Tolkien era su amigo, decidí que tenía que leer sus libros tan famosos. Tengo años queriendo leer esta serie. Sé que encontraré en esta saga representaciones de la Verdad y la Luz, de la Maldad y las Tinieblas y la batalla que han estado peleando desde que un ángel cayó desde el cielo como un rayo.

7. Qué Enseña la Biblia realmente acerca de la Homosexualidad? de Kevin DeYoung

¿Qué enseña la Biblia realmente acerca de la Homosexualidad?

Creo que este libro le hace buena compañía a otro que se llama ¿Es Dios anti-gay? de Sam Allberry (que tristemente, aún no lo encuentro en español). Ofrece una sencilla explicación de lo que la Biblia enseña sobre este tema tan controversial. Hace 20 años, prácticamente no se mencionaba, pero hoy, tenemos que estar listos para conversar con gracia y verdad acerca de la homosexualidad, qué es, por qué sucede y qué debemos hacer cuando sucede.

8. Mujer de la Palabra de Jen Wilkin

Mujer de la Palabra

Para los que creemos que las mujeres deben mantener silencio en la iglesia local, como lo enseñó el apóstol Pablo, es fácil suponer que las mujeres no tienen por qué estudiar. ¡Pero tal idea es peligrosa! Las mujeres tenemos el encargo de enseñar a las más jóvenes y a nuestros hijos. Y lo que es más importante: las mujeres tenemos el privilegio y la responsabilidad de conocer y adorar a nuestro Dios. Por eso es esencial que las mujeres también estudiemos la Palabra. Tristemente, son raras las veces que alguien nos enseña cómo estudiar las Escrituras, pero este libro tiene la meta de ayudarnos a estudiar, a ser mujeres de la Palabra.

Espero poder leer estos libros pronto. ¿Ya has leído alguno? ¿Cuáles libros me recomendarías tú?

háblame al oído

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Imagen de Ben White en Unsplash

“Mira, ven, ¡te lo tengo que decir al oído!”

Esas palabras son emocionantes. Los niños escuchan esas palabras y brillan sus ojos en anticipación, se tapan la boca con los deditos para no dejar escapar el secreto que se les va a confiar. Los adultos, no reaccionamos de una manera tan abierta, pero aún así, nos emociona la idea de que se nos confíe algo que no todos pueden saber.

Cuando alguien te susurra algo al oído, ¡es emocionante!

Y eso fue lo que me resaltó cuando leí 2 Timoteo 3:16.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios…”

Me han explicado que “inspirada” literalmente quiere decir “soplada.” Dios sopló su Palabra al oído de los escritores.

Entonces, cuando leo la Biblia, es como si Dios mismo me estuviera soplando al oído.

Dios me está diciendo lo que quiere que yo sepa, susurrándomelo al oído.

La lectura diaria de la Biblia no es simplemente un deber.

Es una conversación íntima con mi Creador, en la que yo abro mi corazón, y Él me habla al oído.

Estos pensamientos han cambiado totalmente mi forma de ver mi lectura diaria y quería compartirlo contigo, esperando que a ti también te ayude a apreciar más la lectura diaria de la Biblia.

Buscando a Alá, Encontrando a Jesus: una reseña

Nabeel Qureshi, 1983 – 2017

El sábado pasado, 16 de septiembre, el estimado hermano en Cristo, Nabeel Qureshi, pasó a la presencia del Señor. Sólo tenía 34 años y yo acababa de terminar su fascinante libro, Buscando a Alá, Encontrando a Jesús. 

Nabeel nació en California a padres amorosos y devotos, en 1983. Junto con su hermana, fue criado según los principios de la fe musulmana de sus padres, quienes pertenecían a la prestigiosa familia Qureshi, que puede trazar en su historia una relación estrecha con el Profeta. Creció mayormente en los Estados Unidos, aunque por el trabajo de su papá vivieron varios años en Europa.

No fue hasta entrar a estudiar medicina en la universidad que Nabeel se topó con unos creyentes que pudieron hacerle preguntas sobre su fe que lo dejaron sin respuesta. A través de su investigación que duró unos años, Nabeel llegó a cambiar totalmente su perspectiva y recibió a Jesus como Salvador, rechazando su religión. El cambió quebrantó los corazones de sus padres, pero Nabeel siempre fue testigo fiel, amoroso y lleno de gracia al compartir la verdad. Él tenía una pasión por mostrar la verdad del Evangelio a otros, fueran musulmanes o no.

Y de esa pasión, el libro está repleto.

 

No sé mucho del Islam. Y este libro fue escrito exactamente para personas como yo. Nabeel no sólo empieza con una explicación de su trasfondo, sino también incluye explicaciones de otros expertos sobre el conflicto entre las culturas occidentales y orientales, sobre la cultura de los musulmanes estadounidenses y cómo lidian con ambos lados de quienes son. Esas explicaciones ayudan mucho, sin caer en monotonía ni sermoneo.

En los siguientes capítulos, Nabeel cuenta cómo era su entendimiento de su religión y de los cristianos. Y cómo sus enfrentamientos – primero con creyentes expertos en apología y luego con las investigaciones mismas – fueron transformando su entendimiento. El proceso es fascinante ¡y me fue difícil dejar el libro para dormir!

Finalmente, su encuentro con el Señor y las consecuencias de su conversión, dan una conclusión esperada pero triunfante al libro.

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Buscando a Alá, Encontrando a Jesús es excelente meramente como una biografía. Pero, además puede ayudarnos a los creyentes a entender mejor a nuestros semejantes que creen en Alá y su Profeta. No sólo es interesante, sino también revelador.

Si quieres leer una biografía interesante de un héroe cristiano, si quieres saber más sobre el Islam o si quieres saber cómo evangelizar con amor a algún conocido musulmán, este es el libro para ti.

Yo lo conseguí en amazon, pero lo he visto en varias otras páginas.

¡Espero puedas conseguirlo y leerlo!

Cuando superarlo no es posible (hay que perdonar)

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Imagen de Ian Espinosa en Unsplash

En el 2013, viajé a los Estados Unidos. Allí escuché un mensaje que mi llevó a escribir algo que hoy quiero compartir.

Se requieren de dos para reconciliarse, pero sólo uno para perdonar.

En la asamblea que visité, el que ministró predicó sobre el perdón. Se notaba que el mensaje venía del corazón y por lo tanto también tocó el mío.

Habló de cómo el perdón va en contra del orgullo y cómo él había batallado con la amargura y el odio cuando algunos le habían hecho mal.

Pero, yo conozco a ese hermano desde hace años, de hecho toda la vida.

Es uno de los hombres que más muestra gracia y gentileza.

¿Él había odiado a alguien? ¿Él había sentido amargura?

No pude más que preguntarme, ¿cuánto más había pecado yo al no perdonar a alguien?

Porque yo no soy de los que más muestran gracia y gentileza.

El mensaje me convenció de mí pecado.

A mí me han herido. A mi familia los han herido.

He intentado olvidarlo. He seguido adelante.

¿Es suficiente?

El mensaje de ese miércoles me convenció que no.

No es suficiente simplemente dejar de pensar en ello. No es suficiente sólo seguir adelante.

Hay que enfrentar lo que hizo la persona.

Y hay que perdonar.

Es seguir el mandato de Dios.

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32