una conversación con Daniel

Hace poco Daniel Martínez, un joven de México, visitó la obra en Irapuato y Ricky y yo tuvimos el privilegio de hospedarlo. Nos ayudó a prepararnos para la semana de clases para niños que tuvimos en la semana de pascua, además de acompañarnos en nuestras actividades diarias.

Después de una semana, le hice unas preguntas sobre lo que él había observado.

IMG_4125

1. ¿Quién eres, Daniel?

Soy un joven igual que cualquier otro con problemas, con sueños, con ilusiones pero en lo que soy diferente, creo yo, es en que sé qué es lo que quiero lograr con mi vida. Eso es: servir a Dios en cualquier cosa que haga y en cualquier lugar que esté. Tengo un propósito en mi vida. 

2. ¿Tienes ejemplos de cómo podrías servir a Dios?

Ser luz en donde quiera que estés es servir a Dios. 

3. ¿De dónde viene tu deseo de ayudar en la obra del Señor?

Primeramente, del ser agradecido y tratar de dar un poco de lo que Dios me ha dado. En segundo lugar, es que si tengo la capacidad de hacerlo, ¿por qué no hacerlo? Y la tercera, es la mejor forma de invertir mi tiempo libre. Por último, creo que hasta cierto punto tengo la pasión de hacerlo porque es algo que disfruto. 

4. ¿Este viaje, cómo ha afectado el deseo de servir a Dios? ¿De manera negativa o positiva?

Lo primero es ver que no soy raro por tener este deseo porque estoy conviviendo con dos personas que se pueden llamar locos que se dedican a esto. Lo segundo, es que no no por hacer algo extremadamente gigante o que todo mundo vea o que voy a ser reconocido por eso significa que estoy sirviendo. 

Además, mi tiempo aquí ha generado más pasión en mí por servir. 

5. Tú no eres misionero a tiempo completo. ¿Cómo puedes evangelizar?

Para mí la mejor forma de poder evangelizar es vivir conforme Dios me manda y ser diferente que la sociedad normal. No es necesario hablar de la Biblia o ser la persona que siempre habla de Dios en el camión, pero al ser diferente puedo expresar la luz de Dios en mi vida. 

6. ¿Ha cambiado tu respuesta sobre el evangelismo como resultado de tu viaje esta semana?

No, al contrario, creo que entre  todas nuestras platicas he visto que creo que voy por el camino correcto. De hecho, necesito hacer más. Tengo el reto de hacer más, pero no en forma diferente. 

7. ¿Has visto resultados de tu forma de evangelizar?

Sí, el resultado más grande es que las personas que me rodean se quitan el pensamiento de que el cristianismo es una religión de ancianos y de reglas. 

8. ¿Qué ha cambiado de tu perspectiva sobre el campo misionero en esta semana?

Los misioneros son personas comunes con necesidades que muchas veces vemos como… el super servidor o el que da todo por los demás… y en este viaje me di cuenta que tienen necesidades como cualquier otro. Comer, dormir, tener recreación, etc. Eso sobre todo… 

9. ¿Cuál es un versículo bíblico que te ha impactado en esta época?

Salmo 119:9 Porque no es difícil. Dios no me pide gran cosa. Sólo me pide guardar su palabra. 

¿Con qué limpiará el joven su camino?

Con guardar tu palabra.

5 actividades misioneras que puedes hacer dónde estás

Si lees con frecuencia mi blog, sabes que yo estoy convencida de que cada creyente debe ser un misionero. Pero, a veces, las personas que no se dedican a tiempo completo a ser misioneros no están seguros de donde empezar. (A veces, ¡aún los misioneros nuevos no saben por dónde empezar!)

Hoy te quiero compartir 5 actividades misioneros que puedes hacer en dónde estás.

1. Orar por un alma no salva.

El trabajo más grande del misionero es orar por las almas perdidas. Ora. Ora específicamente. Ora diariamente. Ora fervientemente.

2. Apoyar en las clases bíblicas.

¿Hay una obra con niños donde vives? Busca la manera de involucrarte. Si te gustan los niños, qué bueno. Si no, no te preocupes. Hay trabajos en los que puedes apoyar sin realmente entrar en contacto con los niños. Quizás comprar los premios, quizás limpiar el área antes o después de la clase… ¡los que lo organizan seguro te podrán decir qué necesitan!

3. Invitar a alguien a la predicación del evangelio.

No hay nada mejor para las almas inconversas que escuchar un claro mensaje del evangelio sin poder interrumpir. 🙂 Invita a algún compañero de clase o de trabajo, a algún vecino o a una prima. Quizás te digan que no, ¡pero quizás vayan!

4. Regalar un folleto cada vez que salgas.

¿Vas a la escuela? Llévate un folleto. ¿Vas a comprar tortillas? Llévate un folleto. ¿Vas al estudio bíblico? Con alguien te tienes que topar antes de llegar, ¡llévate un folleto!

Ser un misionero no requiere de un talento especial o de un don espiritual extraordinario.

Sólo necesitas actuar según tu deseo de que más personas sean salvas.

Eso es ser un misionero.

cómo regalar un folleto

¿Sabes regalar un folleto? Yo creía que sí sabía. Digo, no tiene nada de complicado el pasarle un papel a otra persona, ¿verdad?

Pero, mi esposo Ricky tiene otra filosofía. Él cree que hay ciertas cosas que uno puede hacer para no sólo repartir folletos, sino hacerlo de manera excelente.

Hoy lo invité a compartir sus secretos sobre cómo ¡ser un excelente repartidor de folletos!

Se empieza con una Sonrisa.

Todos juzgamos a los demás queramos o no. Formamos una opinión acerca de una persona por como se ve y como se porta dentro de los primeros segundos de haberlos visto. La sonrisa es el símbolo universal de amabilidad y genera confianza. Cuando te vean con una sonrisa por lo general concluyen que no les vas a hacer un mal. Ahora, Proverbios dice que el rostro es un reflejo del corazón así que es importante que seas sinceramente feliz. Si tienes una sonrisa en la cara pero se nota que te es una obligación, se ve la falsedad y te tendrán poca confianza.

Se evita la Sorpresa.

Por lo general, a la gente les gustan las sorpresas pero en cuanto a dar folletos la sorpresa no es buen buena. Es importante que le avises a la persona desde una distancia que tienes algo para el o ella. Si esperas hasta que están tan cerca para poder saludar de mano y rápido extiendes el folleto hacia su persona normalmente se espantan y algunos se ofenden. No  invadas su espacio personal.  A unos pasos puedes saludarle con un sencillo “Buenos días” o “Disculpe, señor” y ya que haya contacto visual, extiendes el folleto con una sonrisa.

Se le da Seguimiento.

Testimonio. La gente te va estar viendo. Al darle un folleto estas declarando públicamente que eres un Cristiano y le estás invitando a serlo también. Es importante que te portes como es digno del evangelio. Si estás haciendo relajo con tus amigos antes o después de darle un folleto es poco probable que te tomen en serio. No quiere decir que tengas que ir con todo y corbata o velo y serio como una monja, sino que te comportes en una manera respetable.

Si haces estas tres cosas, por lo general te van a recibir el folleto bien.

Recuerda, puede que alguien sea salvo por un solo folleto que tu le diste.TF-109

Ricky Sawatzky nació en Chihuahua, México, pero creció en Manitoba, Canadá. Allí estudió carpintería un tiempo, pero el Señor lo llamó a dedicarse a tiempo completo a la obra misionera. Ahora, vive y trabaja en México, junto con su esposa.

¿cuándo fue la última vez que lloraste por un alma perdida?

Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo… Filipenses 3:18

¡Qué raro! ¿El apóstol hablaba de los enemigos de la cruz de Cristo llorando?

¿Por qué no con coraje por su mal testimonio?

¿Por qué no con ira justa por sus palabras blasfemas?

No, Pablo lloraba al pensar en los enemigos de la cruz de Cristo.

¿Cuándo fue la última vez que lloré yo conmovida por la condenación de una alma perdida?

¿Y tú?

¿Somos caracterizados por el amor de Cristo hacia esas pobres almas condenadas a muerte por su rechazo de la cruz de Cristo? ¿Su situación nos causa tristeza y dolor? ¿Nos mueve la compasión a llorar por ellos?

Cuando Jerusalén rechazó Su salvación, Cristo lloró.

Cuando los enemigos de la cruz se opusieron a la verdad, Pablo lloró.

Y hoy, cuando los pecadores rechazan el evangelio, ¿lloro yo?

¿Lloras tú?

¡Qué el Señor nos dé un amor profundo por el pecador!

5 cosas que me inspiran a compartir el Evangelio

A veces inicias tu día con una pasión por salvar almas. Sales de tu recámara listo para predicarle el evangelio a la primera persona que ves. Tienes el gozo del Señor en tu corazón y brota por tus labios.

Y a veces no.

A veces necesitas renovar tu ánimo. A veces necesitas algo para motivarte.

Hoy te quiero contar de 5 cosas que me inspiran a compartir el Evangelio.

andrew-neel-137513.jpg
Imagen de Andrew Neel / CC-BY

1. El Apocalipsis.

¿Has leído ese libro últimamente? Si no tiene otro efecto en tu vida, ¡seguramente te volverá evangelista! Los terrores y juicios que se derramarán sobre los incrédulos en la tierra en esos días me impulsan a compartir el evangelio por pura lástima a los pobres que no creen.

2. Un vistazo hacia atrás.

Cuando miro hacia el futuro, mi vida es un camino largo que parece alcanzar el horizonte. Pero, cuando miro hacia atrás veo cuán cortos han sido mis años y cuán poco he hecho para el Señor. Este año está pasando y ¿qué he hecho para Él? ¡Tengo que servir al Señor mientras aún tenga tiempo!

3. La predicación del evangelio.

Hay pocas cosas que encienden en mí un fuego evangelistic como una buena predicación del evangelio. Si no me toca asistir a una predicación ese día, puedo encontrar una grabación. El fervor del predicador y el poder del Mensaje pueden dar vida a la pasión evangelística que en mí está por desvanecerse.

4. Un buen himno.

A veces la música puede alcanzar un corazón frío cuando ninguna otra táctica funciona. La letra de este himno:

“¿Cómo puedes pensar que al infierno tú vas,

Sin estremecerte de horror,

Sin pedir a tu Dios mientras tengas lugar 

Que tenga de ti compasión?

El verano acabó, la cosecha pasó

Y tenemos que ir y la cuenta rendir

Delante del trono De Dios.”

o de éste:

“Una línea rebasa el que ignora al Señor,

Y el Espíritu uno llama más. 

Con el mundo tú corres veloz, sin temor:

Piensa bien, piensa bien, ¿qué harás?

“En su misericordia Dios quiere salvar,

Pero tiempo no siempre tendrás.

Hoy la puerta está abierta y puedes entrar:

Piensa bien, piensa bien, ¿qué harás?”

me recuerdan de la gravedad del peligro para las almas no salvas. El cantar himnos como estos reaviva mi celo por ganar almas y vuelve mi deseo de compartir el evangelio.

5. La adoración.

Quizás este sea un motivador algo desconocido, pero la verdad es que es el motivador más bíblico. La mejor motivación que podríamos tener es la adoración. ¿Cómo funciona? Cuando paso tiempo con el Señor, mi corazón rebosa amor y gratitud. Quiero darle toda la honra y gloria que Él se merece. Y lo que Él se merece son más adoradores. El reconocer todo lo que Dios se merece me motiva a buscar más personas y compartirles las maravillas de Dios para que ellos también se conviertan y adoren.

Espero estas 5 cosas que me motivan a mí, ¡también te ayuden!