5 estrategias para enseñar un versículo de memoria

El trabajo de un misionero es enseñar la Palabra de Dios a otros, ¿verdad?

Una parte clave de enseñar la Biblia, es ayudar a otros a memorizarla.

Pero, sea enseñando el versículo a una clase de niños o ayudando a un amigo a memorizar, ¡puede ser monótono! Entonces, te voy a compartir 5 estrategias para memorizar un versículo. Están diseñados específicamente para una clase de niños, pero los puedes adaptar para uso de una o dos personas.

5 estrategias para enseñar un versículo de memoria

  1. Globos. Se infla un globo por palabra en el versículo y se usa un plumón para escribir cada palabra del versículo sobre el globo. Después de repetir el versículo varias veces se van tronando. Se repite el versículo, y se truena un globo. Se vuelve a repetir y se truena otro, etc. ¡Pronto, no habrán más globos y pero el versículo lo habrán memorizado!
  2. Ping pong con palabras. Se divide el grupo en dos equipos (o si es para memorización personal, con dos personas se puede). Primero se repite el versículo un par de veces para familiarizarse con las palabras. Luego, se dice el versículo palabra por palabra, alternando equipos. Es decir un equipo (o persona) dice la primera palabra del versículo, luego el otro equipo dice la siguiente palabra, luego el primer equipo dice la tercera palabra, etc. Se puede dar un premio al equipo (o persona) que no se equivoca.
  3. Variedad de volumen. Para indicar el volumen de la voz del que va a repetir el versículo, se puede usar la mano, una vara o algún otro objeto. He visto que se use la mano (arriba, en medio, abajo). Pero también, se puede traer una vara y usarla como palanca. Mi hermano usaba una escoba y les enseñaba a los niños que si la “palanca” estaba hacia la izquierda tenían que prácticamente gritar y si estaba a la derecha la tenían que susurrar, y obviamente si estaba en medio, completamente vertical, era voz normal. También, se podría dibujar o pintar unos botones de volumen sobre un cartón. Es importante que la persona que esté dictando el volumen ya se sepa el versículo, porque lo interesante son los cambios inesperados de volumen. ¡Es muy divertido cuando el indicador de volumen cambia a media frase!
  4. La primera letra. Ésta técnica me la enseñó Ricky. Después de repetir el versículo un par de veces, se empiezan a borrar palabras – pero no la palabra completa. Se tiene que dejar la primera letra de la palabra. (Es como dejar una pista.) Se puede borrar más de una palabra a la vez. Pronto, sólo tendrás la primera letra de cada palabra del versículo, pero eso será suficiente para que todos se acuerden del versículo. O si es para uso personal, después de repetir el versículo un par de veces, escribe la primera letra de cada palabra sobre un papelito. (¡No hagas eso de memoria, verifícalo!) Durante el día, mira el papelito y verás que con la primera letra de cada palabra sí te vas a acordar de todo. (Por cierto, esta técnica ayuda mucho al memorizar pasajes largos.)
  5. Melodía. ¡Mi método preferido! Búscate una melodía que les quede a las palabras versículo. O invéntate una (pero que sea fácil de recordar). Y luego canta el versículo. Con 5 veces que lo cantes, te lo vas a saber. ¡Y los niños también!

¡Espero estas técnicas te ayuden y te inspiren a ayudar a otros!

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!