3 razones por las que deberías organizar una repartición

¡Estamos de vacaciones!

Cuando yo era adolescente, para mí, estas fechas siempre eran las fechas de repartición. Cada año en las vacaciones navideñas, un grupo de creyentes se organiza con una iglesia local o con unos misioneros para ir y repartir varios miles de textos bíblicos.

Ahora, organizar una repartición para 50 o 100 personas puede ser muy complicado, pero no es necesario organizar una repartición gigantesca para que tenga efecto.

Si limitas el número, ¡tú puedes organizar una repartición en tu ciudad!

Es algo que mi hermano y yo hicimos con muchísimo apoyo de parte de mis papás y fue una excelente experiencia. ¡Me encantaría que tú también la tuvieras! 

De hecho, hoy voy a compartir 3 excelentes razones por las que debes organizar una repartición.

1. Es una oportunidad para invitar a otros a involucrarse en una obra de evangelismo.

Si tú tienes el deseo de repartir folletos o calendarios para que las personas tengan el mensaje del Evangelio por escrito en sus hogares, ¿por qué no invitar a otros? Quizás tu entusiasmo los contagie y se vayan inspirados a compartir el Evangelio en sus propios hogares o colonias. Muchos creyentes saben que el Evangelio es importante, pero no están seguros cómo compartir. Al invitarlos a repartir, les puedes mostrar por dónde empezar.

2. Es una oportunidad para disfrutar comunión con otros creyentes.

No hay nada como trabajar juntos para desarrollar relaciones más cercanas. Una repartición puede darnos la oportunidad de conocer mejor a otros creyentes, no sólo para disfrutar de su compañía sino también para compartir meditaciones sobre las escrituras. Tú aprenderás de ellos y ellos aprenderán de ti.

3. Es una experiencia inigualable.

Será mucho trabajo y te toparás con situaciones imprevistas pero ¡qué satisfacción! Al terminar la repartición tendrás la satisfacción de haber hecho un buen trabajo y de haber invitado a otros a hacer un buen trabajo, también. Es una de esas experiencias inusuales que te moldean a ser mejor persona a la vez que aprendes mucho.

Bueno, ahí están esas tres buenísimas razones para organizar una repartición.

Ahora, ¿cómo hacerlo?

¡Pues, ya escribí todos los pasos a seguir para que no se te olvide nada al organizar la repartición!

Si te interesa saber qué hay que considerar y cómo prepararte para la repartición, te puedo enviar el artículo.

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¿Listo o lista para organizar una repartición de material evangelístico?

¡Espero lo pienses, lo planees y lo lleves a cabo! (¡Y no olvides decirme!)

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!