12 cosas que aprendí en mis primeros 12 meses de ser misionera

Hoy voy a compartir con ustedes algunas experiencias recientes.

En mis primeros 12 meses como misionera, aprendí:

  1. A qué huele la marijuana. Nunca antes me había tocado estar cerca de donde se fumaba.
  2. Que digo cosas que confunden.
  3. Que es fácil leer la Biblia sólo para enseñar dejando a un lado mis propias necesidades espirituales.
  4. Que entre menos cosas tengas, más fácil es mudarte. ¡Créeme, si piensas mudarte pronto, empieza a desechar todo lo innecesario desde ahorita!
  5. El poder de la oración de mis hermanos (en apoyo). ¡Mi corazón rebosa cuando un creyente me dice que está orando por mí!
  6. Cómo se siente cuando la persona que te está criticando no tiene idea de qué es realmente tu situación.
  7. Que aún no sé cómo reaccionar cuando cito un versículo para comprobar una verdad y me contestan, “Sí, pero…” ¿Cómo vas a contradecir la Biblia?
  8. A abrirme a oportunidades de hablar con desconocidos aunque no tenga ganas. Francamente, yo no quería platicar con nadie en la sala de espera del especialista, ¡pero la mujer que se presentó y comenzó a conversar conmigo ha asistido varias veces a la reunión!
  9. A qué sabe la amargura. El Señor obra de maneras misteriosas pero Él nunca deja de ser bueno.
  10. Qué es estar en una situación en donde no sé nada.
  11. A depender de otros. La independencia puede ser buena, pero Dios nos creó para amar a los hermanos y ser amados. ¡En un ambiente cálido de familia, florecemos!
  12. Que ir a visitar no es tan complicado. ¡Sólo es saludar, preguntar cómo están y hablarles de Cristo!

Comentarios: ¡me encantaría saber qué piensas!